viernes, 11 de agosto de 2017

Cómo obtener la fortaleza

Acto seguido Set se dirigió a Enoc y le dijo: «Oye, Enoc, a nuestro
padre Adán le ha entrado una gran flojera y necesita comer algo, pero
el voto le obliga a no comer nada durante todo el día. Dime, si es
posible, de qué manera el patriarca podría deshacerse de su flojera...

14 ¡Haz cuanto esté en tu mano! A pesar de que también a mí me ha
llegado la Vida, todavía siento en mi interior algo de flojera; y por
eso poco apoyo podré dar al patriarca.

15 Tú mismo, sin embargo, tienes fuerza en abundancia. Por eso, ¡aconséjalo!».

16 Entonces Enoc se dirigió directamente a Adán: «Padre, ¡no te dejes
vencer por la tentación! El Señor mismo te manda esta prueba para
tantear la fuerza de tu alianza.

17 Cuando aún no existías, el Señor sabía muy bien cómo darte la
existencia, y fuiste un hombre y espíritu libre, completamente a
semejanza de Él.

18 Ahora, desde hace mucho tiempo ya, eres un observador y receptor de
incontables derrames de su Amor, Misericordia y Gracia infinitos.
¿Cómo es posible que te dejes vencer de tal pusilanimidad hasta que
incluso tiembles por el polvo caduco de la carne, cuando la muerte
estructurada de esta te avisa que no ella -la envoltura de la vida
interior que está envejeciendo continuamente- sino el espíritu del
amor -que es la verdadera vida interior- es destinado para la Vida en
Dios?

19 ¡Deja que la carne se canse! Y si esta se debilita hasta en su
función de morada para la Vida, entonces tanto más pronto y más
fácilmente la Vida pasará en toda plenitud al alma, a través de la
cual podrá alimentar perfectamente cada fibra de la carne para el bien
de la Vida eterna venidera.

20 Porque entonces el espíritu absorberá la vida de la carne, con lo
que a la muerte ya no le quedará nada que estrangular, a no ser a sí
misma - a la misma carne huera.

21 Oh padre, ¡dentro de tu debilidad construye sobre la Fuerza de
Jehová! Así, tras tu fuerza recuperada, en el poder de la Vida lo
celebrarás con júbilo:

22 "Oh Señor, padre santo tan sumamente bueno... Yo no existía, pero
Tú me diste una existencia en la plenitud de la Vida animada surgida
de Ti. Te complaciste en probarme mediante diversas debilidades.
Mediante tu Gracia comprendí esta nueva prueba y dentro de mi
agotamiento te hice un sacrificio de amor infantil. ¡Me liberaste de
mi flojedad y ahora vivo una nueva vida sorprendentemente llena de
delicias, oh Jehová! ¡Tuya sea toda alabanza y gratitud! Amén".

Fuente: Gobd1.79

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