viernes, 10 de noviembre de 2017

El tiempo está cerca

»Bienaventurado el que lee, y el que oye las palabras
de esta profecía, y guarda las cosas en ella escritas;
porque el tiempo está cerca« Apocalipsis 1:3 (RVR1960)
¿Pero de qué "tiempo" se está hablando? - ¿Creéis que este "tiempo" es el juicio final? - ¡Oh, amados míos, este no es el caso aquí! Porque el "tiempo cercano" discutido aquí no significa un tiempo de destrucción, sino un tiempo de resurrección. Y por eso este tiempo vale solo para aquel que recibe la palabra dentro de sí y la vive de acuerdo a ella - pero no para aquel que no conoce la palabra y ni siquiera la quiere reconocer.

Pero quien no tiene la palabra, dentro de sí y en la acción según ya se ha dado a conocer, está muerto. Pero, ¿qué tienen que ver los muertos con el tiempo? ¿O cuándo es la mañana, el mediodía, la tarde, o la medianoche para un tronco de árbol que ha muerto? ¿Cuándo se le ha acercado el tiempo, cuándo se le ha alejado? Ahora veréis pues claramente que el "tiempo está cerca" mencionada no es un tiempo de los muertos, sino un tiempo de los vivos.
dadi2.420222.6-8

miércoles, 8 de noviembre de 2017

La resurección de Sarah, la hija de Jairo.

Ilja Repin - Jesús resucita a la hija de Jairo 1871
Llegaron unas personas donde Jairo, y le dijeron: «¡Tu hija ha muerto! ¿Para qué molestar más al Maestro?» Pero Jesús le dijo a Jairo: «No tengas miedo, solamente confía.» Y fueron a la casa de Jairo, en donde la gente lloraba y gritaba. Jesús entró en la casa y les dijo: «¿Por qué lloran y hacen tanto escándalo? La niña no está muerta, sólo está dormida.» La gente se burló de Jesús. Entonces él hizo que todos salieran de allí. Luego entró en el cuarto donde estaba la niña, tomó de la mano a la niña y le dijo en idioma arameo: «¡Talitá, cum!» (Niña, levántate.) La niña, que tenía doce años, se levantó en ese mismo instante y comenzó a caminar.
Marcos 5:35-43
El Señor dicta la historia a Jakob Lorber con más detalles:

Todavía comentando con los discípulos la vida de la mujer, llegaron algunos de los criados de Jairo, casi sofocados, para traerle la triste noticia de que su hija acababa de morir. Jairo se puso muy triste y me dijo: «Querido Maestro, como por desgracia ya es demasiado tarde para ayudar a mi hija más querida, no hace falta que te preocupes más por ella».

Con estas palabras empezó a llorar a lágrima viva, porque quería mucho a su hija única que tenía doce años, aunque más parecía una moza bien hecha de veinte.

Como la tristeza de Jairo Me tocó el corazón, Yo le dije: «Amigo, ¡no tengas miedo sino ten fe, tu hija no está muerta sino dormida y Yo voy a despertarla!». Oyendo esto, Jairo volvió a tranquilizarse.

Ya cerca de su casa, les dije al pueblo y a los discípulos, que aún tenían una fe un tanto vacilante, que se quedasen allí; y sólo permití que me acompañaran Pedro, Jacob y su hermano, y Juan; porque su fe ya tenía buenos cimientos para edificar sobre ellos.

En la casa de Jairo había un barullo tremendo debido a la costumbre judía de llorar y dar gritos en voz alta cuando moría alguien. Cuando Yo entré al cuarto donde la muerta estaba en una cama adornada, les dije a los alborotadores: «¿Qué clase de barullo estáis armando y cuánto lloráis? ¡La hija no está muerta sino sólo dormida!».

A estas palabras se burlaron de Mí y dijeron: «¡Vaya una dormida! Hace más de tres horas que no respira ni tiene pulso, el cuerpo está frío y descolorido y los ojos vidriosos; así que, según tus conocimientos, ¿está dormida? ¡Claro, también es una forma de sueño, sólo que de este sueño uno no se despierta sino el día del juicio!».

Entonces le dije a Jairo: «¡Mándalos a todos afuera, porque su incredulidad es inoportuna aquí!». En seguida lo intentó, sin embargo, los alborotadores no le hicieron caso. De modo que me rogó a Mí que le ayudase y los despaché a la fuerza.

Con Jairo, la triste madre y los cuatro discípulos volví a entrar al cuarto de la hija muerta. En seguida me acerqué a ella, tomé su mano izquierda y le dije: «¡Talitha kumi!», lo que significa “Niña, a ti te digo: ¡levántate!”.

En el mismo momento se levantó y, con su vivacidad natural, saltó de la cama adornada y abrazó a su padre y a su madre. Al mismo tiempo sintió que tenía hambre y que quería comer algo. Los padres, extraordinariamente felices y anegados en lágrimas, me preguntaron si le podían dar de comer y qué. Les respondí: «¡Le podéis dar lo que ella desee y lo que tengáis a mano!».

Había allí en un plato algunos higos y dátiles, y la hija preguntó si se podía servir de ellos. Y Yo le dije: «¡Come lo que te guste, porque estás bien y no volverás a caer enferma!». Así que la niña corrió hacia el plato y terminó casi con todo lo que en él había, de modo que los padres estaban un tanto preocupados de que esto le pudiese perjudicar. Pero Yo los tranquilicé, diciéndoles: «¡No os preocupéis, si Yo os he dicho que esto no le perjudica, entonces no le perjudicará!». Y los padres creyeron.

Cuando la niña se hubo reconfortado, se acercó a sus padres y les preguntó en voz baja quién era Yo; porque cuando dormía en la cama, vio los Cielos abiertos y muchos ángeles luminosos: «Y en medio de los ángeles había un hombre muy agradable que me miraba. Luego se acercó, tomó mi mano y me dijo: “Talitha kumi” y con esta llamada suya me desperté.
¡Y me parece que este hombre es el mismo que vi en mi sueño en medio de tantos ángeles!... ¡Tiene que ser un hombre muy bueno y cariñoso!».

El padre, desde luego, comprendió muy bien la pregunta de su hija. Pero, por una señal que Yo le hice, sólo le dijo que había tenido un sueño verdadero y que dentro de poco se lo explicaría. Con esto la hija se conformó. Entonces le dije a Jairo que él, su mujer y su hija, saliéramos afuera para reprender por su falta de fe a quienes allí esperaban.

Cuando los incrédulos vieron a la hija que se acercó a ellos con buen aspecto para preguntarles por qué estaban todos tan perplejos y asustados, se sobresaltaron aún más y exclamaron: «¡Esto es un milagro!, ¡la niña estaba realmente muerta y ahora vive!». Y en seguida quisieron pregonarlo.

Pero Yo les amenacé y les di orden a todos que, por su propia salvación física y espiritual, debían guardar el asunto en secreto. Y se callaron y se fueron.

martes, 7 de noviembre de 2017

El sermón de la hiena

Hiena gigante extinta comparada con
hombre de 1.8 metros de altura.
En la historia de la antigüedad, cuando Lamec, hijo de Caín y hecho un tirano, comenzó a perseguir a sus semejantes hubieron muchos que huyeron. Entre ellos siete jóvenes con siete mujeres. El lugar estaba lleno de animales. En este extracto reproducimos las experiencias que tuvieron con una hiena...


30 Cuando los siete jóvenes con sus siete mujeres hubieron terminado su oración corta pero muy sincera, empezó a levantarse un aire muy ligero que soplaba desde las montañas. Y a la vez se acercó una enorme hiena en grandes saltos, poniendo una cara muy feroz, y se paró justamente delante del pequeño grupo, examinando a todos de arriba abajo y de izquierda a derecha, como para apreciar por dónde clavar el primer mordisco. Ante este peligro todos quisieron refugiarse en el agua, pero en voz muy alta el portavoz los armó de valor: «¡Oídme!, ¡quedémonos todos donde estamos, rodeados del Poder del Rey invencible, y creedme que aunque nos aniquilara, dentro de esta aniquilación aún nos mantendría de la mejor manera! De modo que no temáis a esta pequeña hiena ante el hecho de que hemos escapado sanos y salvos de las garras de una hiena mucho mayor... sobre todo aquí en estas llanuras donde ya no hay hiena que tenga el poder de atacar a hombre alguno.
Como el gran Rey de encima de las estrellas aquí en las montañas nos ha salvado de tantos miles de las bestias más voraces, teniendo en cuenta que fuimos en contra de Él, ¿cómo va a querer aniquilarnos ahora que estamos a favor de Él?
31 Creedme, ¡Él nos mantendrá sanos y salvos! Y ahora fijaos todos en mí, porque lleno de fe me acercaré a la hiena y meteré mi cabeza en sus fauces. Si ella me hace el menor daño, entonces huid al agua o adónde sea, pero en cuanto veáis que saco mi cabeza sana de sus fauces, ¡entonces echaos al suelo dando las gracias al gran Rey, porque debe de estar ya muy cerca de nosotros!».
32 Dicho y hecho... Lleno de confianza se dirigió a la hiena que estaba rabiando con sus fauces tan abiertas que la cabeza del joven tenia sitio más que suficiente en ella.
33 Pero igual de sana que la había metido, igual de sana volvió a sacarla de las fauces, sin la menor herida. A todo esto el grupo quedó sobremanera sorprendido, cayó al suelo y me lo agradeció de todo corazón, a pesar de que no me conocía.
34 Cuando todavía estaban dándome las gracias, de repente, para gran sorpresa de ellos, la hiena empezó a hablarles en palabras bien comprensibles:
35 «¡Oh, descendientes tardos de Caín y de Hanoc, ¡levantaos y miradme! - ¡Ved mi aspecto furioso! No soy más que un animal feroz, destinado para vigilar fielmente las montañas y los grandes hijos de Dios que viven en ellas, y al que vosotros en vuestra gran ceguera le llamáis de Rey... Decidme si yo, como animal, jamás he infringido la Voluntad de Dios... Mi vida es muy corta y no he de esperar nada. Lo que mi sed de sangre me aporta es todo lo que el Creador me consiente. Y aquel de vosotros que jamás me haya visto infringir los límites que me están impuestos, a no ser que hubiera sido la Voluntad de Dios, ¡que él tome una piedra y me mate!
36 Veo que vaciláis... ¡Pero no por no atreveros sino porque os admiráis de mi obediencia ante la Voluntad de Dios! ¡Y ahora ved, cómo a vosotros que sois seres humanos a los que espera una Vida eterna, por ser así la Voluntad de Dios, una fiera voraz tiene que enseñaros sobre vuestro olvido de Él y de vuestro destino!
No hay ni una bestia feroz que aun en la hambruna ataque a sus semejantes para despedazar y comérselos para calmar su hambre.
Vosotros, sin embargo, los que estáis predestinados para una Vida eterna, vosotros hacéis campañas de caza de vuestros semejantes, y eso no por causa de miseria alguna sino únicamente para matarlos y satisfacer vuestro despotismo infernal... sólo por eso mancháis la tierra con su sangre, enterrando su carne en ella.
37 Oh, ¡deberíais avergonzaros, vosotros que habéis sido predestinados para ser los señores del mundo!... ¿Dónde está vuestra magnificencia? Vosotros sois catorce y yo estoy sola, y aun así, al verme, habéis sufrido una angustia mortal... de un animal que conforme la Voluntad de Dios desde el origen fue destinado para serviros...
38 Entrad en los bosques y aseguraos vosotros mismos si hay animal alguno que esclavice al otro. Y si alguno se volviera pendenciero, pronto lo echarían de su comunidad, dado que no se comportaba conforme la Voluntad de Dios que reina en nuestro interior. Nunca veréis que un animal perezoso obligue a otro a ir a cazar para él y que le traiga la presa... Y la fiera tampoco va a despedazar la presa antes de que esta se haya enfriado, porque así lo enseña la Voluntad de Dios en nuestro interior... Y os aseguro que no hay animal que tan sólo levante la cabeza sin que así sea la Voluntad de Dios.
39 Entre nosotros no conocemos ni ponemos límites de propiedad, a no ser en lo que se refiere a nuestra naturaleza y nuestro cuerpo físico. Sin embargo vosotros, los seres humanos que os habéis olvidado del todo de Dios, vosotros dividís las tierras y un soberano os dice: “Esto te lo doy contra pago de un tributo, y aquello lo doy a un favorecido porque el trabajo de sus fuertes siervos me resulta muy útil. Del resto del pueblo podéis serviros como animales de carga, y no tendréis que darles más de lo que necesiten para ir tirando”.
Y en caso de que se opongan a hacer todo para que el soberano tenga una vida regalada, primero les tocarán malos tratos y segundo la muerte... Y si algún esclavo se imaginara ser hermano del rey y que por ello también tuviera derechos parecidos, ¿acaso no le asesinarían inmediatamente? Decidme, ¿dónde en toda la Tierra hay algo más cruel de lo que sois vosotros, los hombres? Una serpiente, yo, un león, un tigre, un lobo feroz o un oso furioso, ¿acaso no somos ángeles santos en comparación con vosotros, los seres humanos?
Oh si nos fuera dada la facultad de amar, ¡cómo amaríamos a Dios! Pero incluso faltos de amor ya le amamos por nuestra obediencia infinitamente más que vosotros que no sólo os olvidasteis de su Amor a base del cual os ha creado, sino que os olvidasteis incluso de Él mismo - El que os ha creado...
40 Preguntadles a las piedras, las hierbas, el aire y el agua... preguntad a todo lo que se os presente - ¡menos a un hombre!, y todo os dará testimonio del gran Dios y os demostrará los milagros infinitos de su gran Amor. Únicamente vosotros los hombres, predestinados para una Vida eternamente bienaventurada y absolutamente libre, podíais olvidaros de vuestro Creador y Bienhechor eterno...
No me extraña que aún no tengáis nombres. ¿Qué nombres se os podría dar? Los diablos conocen a Dios y le rehuyen; los satanás también conocen a Dios y le odian porque es el Dios y Señor de su existencia... ¿Pero quienes sois vosotros que desde el origen sois diablos y satanás, a los que el infinito Amor de Dios volvió en hombres totalmente libres, y que como tales se olvidaron totalmente de Él?... Y dentro de vuestra debilidad de mosquito vosotros mismos os tomáis por dioses, sólo porque os entendéis dándoos mútuamente con palos y construyendo con montones de piedras huecos que llamáis “ciudades”...
Ved, tal como sois, no sois nada; porque una brizna de hierba es más que vosotros. Y una garra de hiena es más sagrada que una ralea de hombres que como vosotros salieron de Hanoc y de los cuales hasta ahora formasteis parte.
41 He aquí la Voluntad de Dios: Antes de que os sea asignado otro destino, vais a pasar durante setenta días por la escuela de las hienas, para que antes de todo aprendáis humanidad y amor al prójimo, y para que luego también lleguéis a conocer a Dios. Y una vez que de nosotros, las bestias voraces, hayáis reconocido vuestra igualdad, y mediante nuestra obediencia ciega y muda ante Dios también le hayáis reconocido a Él, sólo entonces el Señor de todas las criaturas hará que os indiquemos un nuevo destino pacífico.
42 Ahora seguidme conforme a la Voluntad de Dios, sin tener miedo - a no ser el temor justo de Dios. Al obediente nada le pasará. Pero tampoco el desobediente merece el mordisco de la hiena, sino que tendrá que esperar aquí hasta que le toque la misma suerte de Lamek, el rey de los satanás».
43 De modo que todos ellos, los catorce, siguieron a la hiena feroz para entrar con ella en una gruta oscura, donde por mi indulgencia aprendieron de la naturaleza de las bestias... pues, aprendieron del derecho de igualdad entre los hombres, del amor al prójimo y de la obediencia... y en este plan también me reconocieron a Mí y empezaron a tener fe en Mí. De esta manera a todos les quedaba clara la gran diferencia entre la verdadera humanidad y los animales; pero al mismo tiempo les quedó claro lo terriblemente que antes se habían encontrado debajo del nivel de los animales... Y todo esto por mi Gracia que hizo que ellos pudieran ver y experimentar mi Voluntad en los animales salvajes, en toda su Plenitud.
44 (Nota bene del Señor: Más que entonces, hoy en día os haría falta una enseñanza como esta. Porque si en aquellos tiempos los hombres fueron malvados, era por las tinieblas en las que vivían; pero ahora son malvados aun estando en la Luz... De modo que incluso el rey de las tinieblas tiene que reconocer que se ha quedado como un poco chapucero ante la maldad y astucia de los hijos del mundo de hoy día - pues, le está pasando lo mismo que a muchos padres débiles cuyos hijos ya los superan en astucias de toda clase).

Fuente: “El Gobierno de Dios”, tomo 1, cap. 33, ver. 30-44
recibido por Jakob Lorber
gob1.033.30-44

viernes, 20 de octubre de 2017

Cuerpo, alma y espíritu

El ser humano es cuerpo, alma y espíritu.
 

El alma es el intelecto, la filosofía, la fe intelectual, el razonamiento, la percepción de lo bueno y malo, el enamoramiento, el sentido del gusto por los colores o sonidos, etc.

Pero Dios NO es alma, sino Espíritu. Por eso el alma jamás podrá ver, ni entender a Dios, ni a la Verdad absoluta, ni al Amor. Solo el espíritu puede eso. Por eso la espiritualidad es superior a la filosofía.

Las personas que no buscan la espiritualidad pueden discutir sobre la existencia de Dios por muchos años o décadas y pero no llegarán a nada. Porque jamás podrán demostrar  que
 
(1) Dios existe ó
(2) Dios NO existe.

Esto sería simplemente una actividad vana. A veces incluso nociva, porque pueden llegar a involucrarse en pleitos, acaloramientos, ira, guerras, heridas, discordia, odios, etc.

La espiritualidad es otra actividad que definitivamente no se experimenta con el intelecto.

Quien quiera experimentar la espiritualidad con el intelecto solo llegará a dos cosas:

- se convierte en un ser intelectual que no cree en nada (ateo, agnóstico, nihilista, etc) ó
- se convierte en un ser fanático (religioso creyente en dogmas, político recalcitrante, supersticioso).

domingo, 15 de octubre de 2017

El hombre y el ángel

El hombre es un hijo del Amor de Dios, el ángel, hijo de la Sabiduría de Dios.

Dijo un ángel: “Debido a que vosotros, los humanos de esta Tierra, habéis surgido justamente del Amor puro de Dios, es decir, vosotros mismos sois el amor de Dios, nosotros los ángeles, que somos seres provenientes de la Sabiduría de Dios, no debemos perturbaros, ni en lo más mínimo, durante vuestra existencia en vuestro desarrollo libre que proviene de vuestro amor original de Dios.

¿Por qué los ángeles no son visibles?

Y tú, hermano terrenal, ahora entenderás un poco más claramente por qué nosotros, ángeles de Dios, no podemos acompañaros visiblemente. Porque nosotros tenemos el permiso de despertar, en vosotros, la sabiduría y el poder que duermen en vuestro amor a Dios, pero solo de una manera delicada y completamente imperceptible, pero nunca te inspiraremos ni una chispa siquiera de nuestra propia sabiduría; porque esto no despertaría vuestra sabiduría, sino que solo la aplastaría."

GEJ 6.190.5

viernes, 6 de octubre de 2017

Cómo hablar con el Señor

“Yo permaneceré con los Míos en Espíritu, en Palabra y en Verdad y los que se encuentren en gran Amor hacia Mí, a ellos también Yo Me dejaré ver, en forma personal y por momentos. Pero los que vivan según mis Palabras e investiguen cuidadosamente según la Verdad interior que mora en ellas, con ellos Yo hablaré a través del entendimiento de sus corazones y pondré Mis Palabras en su ánimo y sentimientos. Y los jóvenes y muchachas, que han sido educados en Mi Nombre, que ellos tengan visiones en donde se les explicarán Mi Esencia, el Cielo y la Vida Eterna, como también el destino de los rebeldes y malvados. Y así, de esta manera, Yo permaneceré con los Míos hasta el fin del tiempo de esta Tierra. ¡Entended todo esto de la mejor manera, y ya no Me preguntéis más sobre este tema!” 

GEJ 8.55.15
 

viernes, 29 de septiembre de 2017

¿Cuál era el aspecto de Jesús?

Se transcribe la carta de Poncio Pilato a Tiberio César donde describe la apariencia física de Jesús que estaría en la Biblioteca del Congreso en Washington, DC y, el original, en la Biblioteca Vaticana en Roma:

A Tiberio César:

Un joven apareció en Galilea predicando con humilde unción, una nueva ley en el nombre del Dios que lo había enviado. Al principio estaba un poco aprensivo que su propuesta era para despertar al pueblo contra los romanos, pero mis temores pronto se disiparon. Jesús de Nazaret habló más bien como un amigo de los romanos que de los judíos. Un día observé en medio de un grupo de personas a un joven que estaba apoyado contra un árbol, frente a la multitud con calma.

Me dijeron que era Jesús. Esto podría haber sospechado. Había una gran diferencia entre él y los que le escuchaban. Su pelo era de color dorado y la barba tenía apariencia de un aspecto celestial. Parecía tener unos 30 años de edad. Nunca he visto un rostro más dulce o más sereno. ¡Qué contraste entre Él y Sus portadores con sus barbas negras y complexiones aleonadas!

No dispuesto a interrumpirle con mi presencia, continué mi paseo pero diciéndole a mi secretario que se una al grupo y escuche. Más tarde, mi secretario me informó que nunca había visto en las obras de todos los filósofos algo que se comparara con las enseñanzas de Jesús.

Él me dijo que Jesús no era ni sedicioso ni rebelde, así que extendió a Él nuestra protección. Él estaba en libertad de actuar, de hablar, de reunirse y hacer frente a la gente. Esta ilimitada libertad fue una provocación a los Judíos – no los pobres, pero a poderosos y ricos.

Posteriormente, escribí a Jesús pidiéndole tener una entrevista en el pretorio. Él vino. Cuando hizo su aparición el Nazareno estaba teniendo mi paseo por la mañana y como yo lo enfrenté mis pies parecían sujetos con una mano de hierro sobre el pavimento de mármol y yo temblaba de pies a cabeza como un culpable… a pesar de que estaba en calma. Desde hace algún tiempo me quedé admirando de este extraordinario hombre. No había nada en él que estaba rechazando, ni en su carácter, sin embargo, me sentí sobrecogido en su presencia.

Le dije que había una simplicidad magnética sobre él y su personalidad que lo elevó muy por encima de los filósofos y maestros de su época.

Ahora, Noble Soberano, estos son los hechos acerca de Jesús de Nazaret y he tomado el tiempo de escribir en detalle sobre estas cuestiones. Yo digo que un hombre que podía convertir el agua en vino, cambiar la muerte a la vida, la enfermedad en la salud; calmar los mares tormentosos, no es culpable de ningún delito y, como otros han dicho, debemos estar de acuerdo – realmente éste es el Hijo de Dios.

Tu siervo más obediente,

Poncio Pilato
https://www.sanandolatierra.org/como-era-jesus-por-publius-lentullus-y-poncio-pilato/

Audio: Carta de Poncio Pilatos que describe físicamente a Jesús.

Jesús nos reveló la descripción de su imagen:

"Que la frente tenga una forma ovalada, sin arrugas, en color muy claro, lleno de majestuosidad divina en dirección de los cabellos que deben tener un color rubio dorado luminoso. Los ojos deben ser grandes. El iris azul."

Fuente: dadi1.400601