sábado, 16 de septiembre de 2017

En Getsemaní: El mundo pendía de un hilo

Cuando Yo (Jesucristo) oraba a Dios en el jardín de Getsemaní, sobre el denominado 'Monte de los Olivos', Yo Mismo ya estaba separado de Dios, debido al mundo (movido misericordiosamente por la salvación del mundo). ¡Mirad! Allí recién despertó la gran ceguera de Mi Amor y vio, con profundo horror, el abismo infinito entre Mí Mismo y Dios. Yo Me arrepentí fuertemente de haber abandonado a Dios y haberMe dirigido a la obra muerta de Mi vano deseo, — y, en ese momento, toda la creación pendía de un hilo, entre la existencia y la eterna NO-existencia. Es decir: Si Yo tomaba la copa, entonces el mundo (y todo lo que estaba en él) sobrevivía, o si Yo ponía la copa de lado, el mundo (y todo bajo él) sería destruido en ese instante, cuando pusiera de lado el cáliz. 

Dádivas del Cielo (dadi3.401206)


lunes, 11 de septiembre de 2017

Poncio Pilatos y el sueño de Tulia.


28 de junio de 1847.
1 Esta es una buena pregunta que merece una buena respuesta, por eso que aquí venga la respuesta.
2 Poncio Pilatos, un romano verdadero durante el mandato de Tiberio, era el gobernador del país de los judíos y residía en Jerusalén.
3 Este hombre romano, un enemigo de la casta sacerdotal judía que era extremadamente soberbia, miraba con muy especial beneplácito, aunque en forma reservada, a todos aquellos hombres que, en diferentes oportunidades y de manera muy abierta, sabían decir la verdad, directamente a la cara, a esta secta de sacerdotes que era odiada por él en sobre medida. Y, así pues, cada vez que la casta sacerdotal buscaba en él, que se le hiciera justicia a ella, por lo general, no conseguía mucho o nada, sino al contrario, por lo general tenía que retirarse con vergüenza sin haber resuelto su asunto. Esto es también el motivo por el cual Pilatos y Herodes convivían bajo una constante tensión de enemistad; sin embargo, la alta casta sacerdotal se llevaba bien con Herodes y nunca dejaba de intentar levantar sospechas contra Pilatos ante Herodes.
4 Por ese motivo, esta alta casta sacerdotal convocaba, a menudo, reuniones de consejo para resolver la manera de cómo capturarme y presentarme, de manera efectiva, para que Yo cayera en las manos de la justicia romana; pero ella nunca podía encontrar un motivo de peso.
5 Sólo cuando Yo realicé la entrada triunfal ya conocida, después de haber expulsado a los mercaderes del templo y de haber resucitado a Lázaro, y después que el pueblo comenzó a gritar Hosanna en honor a Mí — ¡todo eso ya fue demasiado para la alta casta sacerdotal! Entonces allí ellos decidieron enérgicamente atraparme y presentarme ante Pilatos como un rebelde de estado. — Si Pilatos Me condena, que quede sin ser vengado, pero si no Me condena, que la casta sacerdotal lo denuncie ante el Emperador como un hombre sospechoso, para tal acción, Herodes hubiera ido con alegría, mano a mano con ella.
6 Este plan no era desconocido a Pilatos. Sólo que no sabía cómo debía desactivarlo. Por eso, él decidió esperar este asunto más de cerca. Pero cuando él aun calculaba consigo mismo lo que tendría que hacer en caso que la alta casta de sacerdotes de verdad viniera con un golpe contra el notorio Jesús, mirad, ¡justo allí ellos vinieron ya con el golpe trayendo al preso y exigían inmediatamente el juicio! — Pilatos, completamente sorprendido, preguntó por supuesto con una voz de trueno: “¿Qué ha hecho este hombre justo en el que no encuentro culpa ninguna?” Pero la casta sacerdotal con sus partidarios pagados gritó aun diez veces más fuerte: “¡Este es un corruptor del pueblo, un agitador, un violador del Sabbat, un maldecidor de Dios y se hace pasar por el Hijo del Dios vivo! — Todo esto es según nuestras leyes que Roma respeta, y también está condenado altamente con la muerte por las leyes del emperador; por eso ¡condénale, hazle crucificar, de lo contrario eres el enemigo del emperador!”
7 Por supuesto, este grito hizo desconcertar a Pilatos, y él, en verdad, no sabía qué es lo que debería hacer. — En el apuro pensó dentro de sí, ¡no hay nada que hacer más que seguir con buena cara a esta inesperada jugarreta y aceptar, en el nombre del destino inescrutable, lo que ahora exige esta raza de sacerdotes completamente odiada!
8 En ese momento, Tulia, su mujer, lo hizo llamar y le comunicó, en secreto, cómo ella había visto muy claro ante sus ojos que este Jesús flotaba sobre las nubes del Cielo, acompañado por incontables miríadas de los genios más singulares y maravillosos, — todos ellos gritando con voz de trueno: “¡Salvación a nuestro gran Dios; Salvación al eterno Vencedor todopoderoso de la muerte y del infierno! — ¡Ay de ti, Jerusalén, ay de vosotros que vivís en ella, vuestra suerte será la muerte eterna, la destrucción eterna, porque no reconocéis a Jesús y lo juzgáis y lo crucificáis! ¡Que al único Justo de toda justicia sea eternamente toda Honra, toda Gloria y toda Salvación! — Después, este Jesús miró abajo, a la Tierra, y mira, todo el globo terrestre se incendió, y todo era fuego, y todo lo que respira fue consumido por este fuego! — ¡Por eso, querido Pilatos, no tengas nada que ver con este Justo!” —
9 Este relato desconcertó fuertemente a Pilatos, que cómo romano creía mucho en tales visiones, de tal manera que decidió, dentro de sí, no tener que manejar el asunto de Jesús y entregarlo al juzgado de Herodes quien también tenía, en tales temas dudosos, un derecho de Ius gladii, derecho de espada, con el cual dejó decapitar también a Juan (el Bautista). — Pero Herodes olió aquí el “gato encerrado” sabiendo muy bien que el pueblo ya estaba rebelde a él debido a Juan. En caso que también matara a Jesús, el pueblo le destrozaría a él. Por eso, finamente Herodes tomó a Jesús, que muchos creían que era el Cristo, y lo devolvió a Pilatos.
10 Pilatos intentó pues, por todos los medios, liberar a Jesús; pero todo fue un esfuerzo vano, hasta que finalmente, en la máxima indignación, se lavó públicamente las manos y dijo: “¡No quiero tener culpa alguna en la sangre de este Justo! — Pero vosotros mismos tenéis una ley; ¡tomadle y juzgadle!” — Aquí los altos sacerdotes gritaron entonces: “¡Que Su Sangre caiga sobre nosotros y nuestros hijos! — Pero no nos está permitido ensuciar nuestras manos con sangre; por eso, ¡danos soldados romanos!” —
11 Cuando Pilatos escuchó eso, aquí se acordó de la antigua costumbre, por la cual el pueblo judío tenía que soltar a un criminal durante la fiesta de la Pascua. Por eso se dirigió otra vez a la muchedumbre de los enemigos de Jesús y dio a conocer que él no había podido encontrar, en absoluto, culpa alguna en Jesús, y que por eso sería necesario, para realizar un juicio correcto y completamente verdadero, interrogar más a este hombre en todos los sentidos. Pero al mismo tiempo que es costumbre que se libere a un criminal durante la fiesta; por eso que ahora se le pregunte a ellos para que elijan entre Jesús, cuya culpa aun no ha sido demostrada y Barrabás, el infame ladrón asesino: ¿cuál de los dos escogen ellos? — Pero ellos gritaron: “¡Barrabás!”
12 Y esto era justamente lo que realmente quería Pilatos y sabía bien que esta muchedumbre de sacerdotes no gritarían por la libertad de Jesús, pues sólo así, creía él, que Le liberaría, después que Barrabás estuviera libre, entonces tendría que, en reemplazo, llevar a Jesús a la cárcel, y de esta manera podría solucionar todo con la ayuda del tiempo. Porque en primer lugar, así se taparía el hocico a los sacerdotes, y, en segundo lugar, se pondrían fuertes brechas a los sacerdotes a través de la corte romana que difícilmente serían quebrantadas.
13 El pensamiento y la voluntad del gobernador eran buenos; pero cuando, después de la liberación de Barrabás, toda la multitud exigía tanto más obstinadamente por la crucifixión y no quería oír nada sobre el encarcelamiento de Jesús y llamaban a Pilatos un cobarde, allí quedó completamente vencido y dijo: “¡Aquí — miserables! — ¡Tomad a vuestro criminal, que es mucho más justo que todos vosotros juntos, y allí están los esbirros! ¡Id, haced con Él lo que queráis, mi credencial sobre Él y sobre vosotros lo emitiré de mi mano a continuación!” — —
14 Con estas palabras se retiró y les entregó a Jesús a Quien los altos sacerdotes hicieron apresar por los esbirros y lo crucificaron — como es conocido.
15 Lo que hizo Pilatos después os es conocido, y que complació a los amigos de Jesús en lo que ellos querían. Pero a muy pocos sobre esta Tierra se les ha permitido saber que después el mismo Pilatos, junto a su esposa, se volvió cristiano en secreto, y que justamente Pilatos fue quien contribuyó mucho, a través de sus descripciones muy exactas sobre el sacerdocio judío, muy sospechoso, que, en el tiempo de unos treinta años, Jerusalén fuera destruida por completo por los romanos llevando a los judíos a dispersarse por todo el mundo.
16 Pero esto se os da a conocer para que no condenéis constantemente al pobre Pilatos como lo hacen miles y millones, ahora que ya debéis saber muy bien que todo esto tenía que suceder, según Mi Consejo eterno, así como lo he dicho muy abiertamente a los dos discípulos que caminaban a Emaús para mostrarles lo que Dios quería y para que ellos quisieran moderar su odio ilimitado contra los sacerdotes.
17 Si bien vosotros no odiáis a Pilatos, pero de todas maneras os parece como si fuera un tipo algo maldito que pudo haberle salvado muy fácilmente si realmente él hubiera querido. — ¡pero no pensáis que Dios no necesita dejarse salvar de algún peligro con la ayuda del hombre débil y con lamentable pobreza espiritual! ¿O pensáis de verdad que Pilatos hubiera podido haber hecho algo que salvara a Aquel que da órdenes al mar y a los vientos, y que es el único Salvador de todos los hombres y espíritus? —
18 ¡Oh mirad, esto y aun otras cosas más es, en vosotros, aun muy débil y bastante babilónico! — La escritura tiene que ser cumplida, y por eso fueron perdonados en la crucifixión todos los que no sabían lo que hacían. Si esto es así, entonces en el futuro dejad vivir un poco más a Pilatos que lo que ha sido hasta hoy el caso. Amén. Esto lo digo Yo a vosotros, para que no sigáis juzgando más a Pilatos. Amén, amén, amén.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Palabras de fortalecimiento para un alma débil

1 ¡Bien, bien! ¡Verdad, verdad! - ¡Ya lo he escuchado! - ¡Por eso tan solo escribe una palabrita muy corta para aquella que tiene, escondido en su corazón, un anhelo por Mí que es aún débil, pero para eso tiene uno mucho más vivo por aquello que es del mundo!
2 Si ella quiere, que, en cada momento, se esfuerce por dirigirse hacia Mí en su corazón y que Me ame porque Yo soy - y no porque Yo puedo darle un esposo y otras cosas que la alegrarían en el sentido mundano. ¡Porque todas estas cosas golpean dura y pesadamente en Mi corazón!
3 Si ella empieza a buscarme, solamente a Mí, y a amarme, entonces Yo tampoco le retendré lo pequeño, todo aquello que llegue a sentir en el corazón. ¡Pero antes que Yo conceda esto a alguien, Me debe dar anticipadamente aquello que Me corresponde a Mí, por ser Yo mismo, y no motivado por las cosas del mundo!
4 ¡Por eso, que este, Mi primer saludo, sea para aquella que ha deseado una Palabrita de Mi parte! Si la toma en cuenta entonces Yo le mostraré otra "estrella" y le daré una cinta de unión grande y fuerte.
5 ¡Pero si ella hace esto motivada por una competencia contra sus hermanas, entonces, debido a su propia salvación, tendrá que pedir por mucho tiempo hasta que Yo la escuche por completo! Amén.
6 Esto lo digo Yo, a vosotros y a todos los hombres, hijos y hijitos del Padre santo y llenísimo de Amor! - Amén, amén, amén.
Fuente: dadi2.055
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Tomo 2, pág. 55
Recibido por Jakob Lorber
el 4 de abril de 1842

miércoles, 30 de agosto de 2017

¿Por qué la debilidad es mejor que la fortaleza?

21 de abril de 1843
01 Dale esto a Mi amado A. H. W. en el día de su onomástico que quiere saber: Por qué la debilidad es mejor que la fortaleza.
02 ¡Escúchame tú, mi amado amigo y hermano en Mi Amor! Respecto a tus tres textos que te parecen algo oscuros, escritos por mi amado Pablo, en el capítulo 12 de la segunda carta a los Corintios, estas palabras también ya han sido dichas por Mí, en los diferentes textos, tanto en el Evangelio como en el de los profetas, en especial en los de Job, Jeremías y en los Salmos de penitencia de David.
03 Pero claro ellos son un poco oscuros para ojos espirituales aún débiles. Por eso entonces Yo quiero darte también, ahora en tu día, una pequeña lámpara llena con aceite de Mi Gracia tomada de Mi Amor. ¡Esta lámpara te iluminara textos similares tan maravillosamente que te parecerán transparentes, como si fueran iluminados por el Sol! —¡Y ahora escucha entonces! — esta lámpara es y consiste en:
04 Cuando una vez, Yo Mismo Me volví la Justificación verdadera ante Dios, en el tiempo de Mi vida corporal en la Tierra, ante judíos, doctores de la ley y fariseos, allí dije Yo la parábola siguiente, que fue tomada de la vida real.
05 Un fariseo distinguido presentó al Señor, ante el Santísimo, su oración de agradecimiento, diciendo en voz alta lo siguiente: “¡Oh Señor! !Te agradezco, oh Señor, que me has dado fortaleza con la que yo he podido servirte con toda fidelidad desde los años de mi niñez y, hasta ahora, aún nunca he pecado contra Ti en ninguna ley. ¡Oh Señor! he cumplido, pues, las leyes de Moisés hasta en la última coma, realicé las obligaciones de mi posición con exactitud, te sacrifiqué siempre generosamente y, ante todo, di el diezmo con puntualidad. Asimismo jamás me impurifiqué, ni en la mañana, ni en el mediodía, ni en la tarde. Y tampoco nunca he profanado el sábado, ni con un dedo.
06 Oh, por eso te agradezco, Mi Dios, ahora con el fervor completo y convincente de toda mi fuerza que en tu bondad me has concedido, porque yo siempre he andado con justicia ante ti y yo soy justificado desde la coronilla hasta los dedos de los pies y no soy un pecador, como un judío común, como un vagabundo, como un ladronzuelo, atracador o asesino, como los fornificadores y adúlteros, como los profanadores del sábado y los que comen cerdo y mucho menos como todos los pecadores públicos, estafadores, bailadores, comediantes, magos, publicanos y usureros mezquinos y, ni siquiera, en lo mas mínimo igual como los samaritanos y otros similares más.” — Así fue aproximadamente la oración de agradecimiento del fariseo justo.
07 Pero, bien al fondo del templo, también estaba, de pie, un publicano pecador. Este apenas se atrevía a levantar sus ojos y dijo, en la completa contrición de su animo:
08 “¡Oh Señor! ¡Yo pecador pobre y débil no soy digno de mirar Tu Santidad, ni tampoco digno siquiera de estar parado en el último lugar de Tu templo! ¡Pero, oh Señor, muéstrate indulgente y misericordioso conmigo, pecador pobre y débil, si es que aún soy un poco digno de alguna misericordia!" — ¡Aquí el publicano se golpeó el pecho y abandonó llorando el templo!
09 Ahora, ¿quién de ambos salió bien justificado del templo? — Yo te digo ahora, como lo dije en ese entonces: En ningún caso el fariseo presumido que se puso a calcular, ante Mí, su justicia y que se consideraba mucho mejor que los otros, sino el publicano débil y pecador que se consideraba peor que los otros. Por eso también Yo entré después en su casa, comí y bebí con él y lo acepté como un hermano Mío y de Mis hermanos.
10 Ahora mira, si, de esta forma, el publicano se volvió Mi amigo, pero el fariseo exactamente lo contrario, entonces ahora estará claro porqué Pablo dijo: "Para que no me vuelva altivo, debido a la grandeza de las revelaciones, se me ha dado un aguijón en la carne, es decir: Un ángel de Satanás ( o el amor carnal o la avidez placentera de la carne), para que me golpee con los puños." — De lo mismo habla también Job:
11 ¿¡Qué es más fácil que presumirse en un alto cargo y así creerse mejor que todos sus hermanos a quienes no se les ha dado tal cargo!? Pero también ¡¿qué es más peligroso para el espíritu del hombre que justamente tal altivez fácilmente posible?!
12 Por eso también, esto fue necesario para Pablo y cualquiera que tenga su cargo, es decir una advertencia constante dentro de su carne que le diga: "¡Mira, tú eres tan solo un hombre y en ningún caso Dios! ¡Tantas veces como caigas ante Mí, Yo quiero levantarte de nuevo, para que te acuerdes que tú eres tan solo un hombre!" — Pablo se dio cuenta de esta miseria dentro de sí. Por eso también Me pidió intensamente tres veces para que Yo lo liberara de esta prueba.
13 Pero Yo le dije al respecto: "¡Deja que Mi Gracia te sea suficiente, porque Mi Fuerza es poderosa sólo en los débiles!" — es decir, cuando ellos reconocen vivamente su debilidad, así como Pablo también la reconoce después cuando dijo: "Entonces, pues, ¡yo quiero elogiarme mucho más de mi debilidad, para que la fuerza de Cristo viva siempre en mí! Y por eso entonces yo, Pablo, estoy ahora siempre de buen humor, dentro de mi debilidad, tanto en la flaqueza como en las emergencias, persecuciones y miedos por Cristo. ¡Porque sé muy bien que sólo soy fuerte cuando soy débil!"
14 ¿Por qué es esto así? — ¡Porque Pablo sabía bien que Yo siempre estoy más cercano al débil, que se vuelve humilde, que al fuerte o, por lo menos, a aquel que tontamente se considera fuerte!
15 ¡¿Quiénes caen mucho mas frecuentemente, durante el andar, que los niñitos?! Y sin embargo Yo digo: "Si nos os volvéis como los pequeños, no entrareis en Mi Reino del Cielo!" — De esto puedes ver bien porqué Pablo se elogiaba en su debilidad.
16 ¡Pero también de esto puedes ver bien que el buen pastor deja a las 99 ovejas justas y va buscar a la número cien, a la perdida, y si Él la encuentra la pone inmediatamente sobre su hombro con la mayor alegría y la lleva a casa! — ¡Y finalmente también puedes entender, muy claramente, el elogio de Pablo a la debilidad del hecho que el Padre fue solo al encuentro del hijo perdido, lo recibió, y entonces incluso le preparó una gran cena, lo adornó, con el anillo del Señor y lo puso en gran honra!
17 ¡Yo pienso, Mi amigo y hermano A. H.-W. que con la iluminación de esta lámpara ya no te será más difícil entender vivamente y, desde su fundamento, textos similares! — Pero Yo, tu Padre y Dios Jesús, te digo aún:
18 Aquel que lucha aquí, dentro de su debilidad, y gana, Me es mil veces más querido que un fuerte al cual la victoria le es fácil - Si el débil cae, Yo lo quiero levantar tantas veces como él caiga. Pero que el fuerte se levante por sí solo si cae.
19 ¡Que esto sea también para ti, en tu día, un buen lazo de unión hacia Mí, Jesús! Porque con esto Yo te uno a Mi fortaleza en tu debilidad. ¡Quédate completamente seguro de esto, tanto temporal como eternamente! — ¡Yo, tu amado Padre Jesús! Amen.

Fuente: El autoconocimiento como lámpara del alma. (dadi2.430421)

miércoles, 23 de agosto de 2017

Oración de emergencia

¡Oh, Mi Señor Jesús, que siendo Tú la máxima Misericordia, has sido mal reconocido por mí, que soy un gran y muy necio pecador!

¡Mírame por piedad, aquí abajo, que deambulo perdidamente como un muerto!

¡Ayúdame de mi enorme emergencia! 


¡Por supuesto que sé que soy un pecador indigno pero, oh Señor, tan solo envía un siervo de Tu Misericordia, sí, el más pequeño! 

¡Que venga a mí, aquí abajo, a esta profundidad de la perdición. Por piedad no permitas que yo sucumba, sino protégeme de las llamas y humareda de la maldad de este mundo, porque estas me marean y me confunden!

¡Que se haga Tu Santa Voluntad! 

Amén.
dadi

viernes, 11 de agosto de 2017

Cómo atraes el espíritu para renacer

 Sólo cuando el alma, que está mezclada con la carne, por medio de una
adecuada abnegación se ha fortificado de tal manera que es capaz de
acoger al espíritu liberado y mantenerlo con ella, sólo entonces las
ataduras del espíritu pueden ser suprimidas.

10 De ahí resulta que únicamente mediante diversas tentaciones el
hombre puede volverse consciente de sus flaquezas y darse cuenta dónde
y cómo está todavía atado su espíritu.

11 Si luego el hombre renuncia precisamente a estos puntos con todo su
corazón, entonces suelta las ataduras del espíritu y en la misma
medida fortifica el alma.

12 Una vez fortificada el alma con todas las antiguas ataduras del
espíritu, este fluirá libremente en ella

13 y así alcanza toda la celestial plenipotencia del espíritu,
volviéndose eternamente uno con él

Fuente: infanciaJesus 199.9-13

Cómo obtener la fortaleza

Acto seguido Set se dirigió a Enoc y le dijo: «Oye, Enoc, a nuestro
padre Adán le ha entrado una gran flojera y necesita comer algo, pero
el voto le obliga a no comer nada durante todo el día. Dime, si es
posible, de qué manera el patriarca podría deshacerse de su flojera...

14 ¡Haz cuanto esté en tu mano! A pesar de que también a mí me ha
llegado la Vida, todavía siento en mi interior algo de flojera; y por
eso poco apoyo podré dar al patriarca.

15 Tú mismo, sin embargo, tienes fuerza en abundancia. Por eso, ¡aconséjalo!».

16 Entonces Enoc se dirigió directamente a Adán: «Padre, ¡no te dejes
vencer por la tentación! El Señor mismo te manda esta prueba para
tantear la fuerza de tu alianza.

17 Cuando aún no existías, el Señor sabía muy bien cómo darte la
existencia, y fuiste un hombre y espíritu libre, completamente a
semejanza de Él.

18 Ahora, desde hace mucho tiempo ya, eres un observador y receptor de
incontables derrames de su Amor, Misericordia y Gracia infinitos.
¿Cómo es posible que te dejes vencer de tal pusilanimidad hasta que
incluso tiembles por el polvo caduco de la carne, cuando la muerte
estructurada de esta te avisa que no ella -la envoltura de la vida
interior que está envejeciendo continuamente- sino el espíritu del
amor -que es la verdadera vida interior- es destinado para la Vida en
Dios?

19 ¡Deja que la carne se canse! Y si esta se debilita hasta en su
función de morada para la Vida, entonces tanto más pronto y más
fácilmente la Vida pasará en toda plenitud al alma, a través de la
cual podrá alimentar perfectamente cada fibra de la carne para el bien
de la Vida eterna venidera.

20 Porque entonces el espíritu absorberá la vida de la carne, con lo
que a la muerte ya no le quedará nada que estrangular, a no ser a sí
misma - a la misma carne huera.

21 Oh padre, ¡dentro de tu debilidad construye sobre la Fuerza de
Jehová! Así, tras tu fuerza recuperada, en el poder de la Vida lo
celebrarás con júbilo:

22 "Oh Señor, padre santo tan sumamente bueno... Yo no existía, pero
Tú me diste una existencia en la plenitud de la Vida animada surgida
de Ti. Te complaciste en probarme mediante diversas debilidades.
Mediante tu Gracia comprendí esta nueva prueba y dentro de mi
agotamiento te hice un sacrificio de amor infantil. ¡Me liberaste de
mi flojedad y ahora vivo una nueva vida sorprendentemente llena de
delicias, oh Jehová! ¡Tuya sea toda alabanza y gratitud! Amén".

Fuente: Gobd1.79