domingo, 31 de diciembre de 2017

Sobre los obstáculos

Hay personas que no saben nada de Dios ni tampoco quieren saberlo. Ellas son destructivas y se oponen, como un obstáculo, al desarrollo espiritual del resto de personas que sí quieren crecer en el camino que Dios enseña, es decir, el camino del amor y de lo espiritual.

Pregunta a Dios:
Padre nuestro, ¿puedes Tú hacer cambiar, en un instante, a todas esas personas que han decidido por seguir la maldad? ¿Puedes Tú llevarlas al camino de tu orden divino?

Respuesta de Dios:
Esta respuesta va dirigida sólo a las personas que Me aman. 

Escuchad: Los obstáculos son la base, son el fundamento de todo ser y toda supervivencia. Un objeto una cosa existe sólo a través de sus restricciones o limitaciones. Ellos poseen una forma delimitadora. 

Esta limitación es evidentemente un obstáculo para el objeto o para la cosa. Por ejemplo, el sol está eternamente limitado a través de Mi Voluntad. Si el sol no tuviera este obstáculo limitador no habría ningún sol, ningún planeta en el universo. 

Si una piedra no fuera restringida o limitada por todos sus lados y si tampoco fuera restringida en su interior, entonces no fuera piedra. Es más, cuánta más limitaciones, cuanto más obstáculos tenga, tanto más sólida, más fuerte, más noble y más útil es la piedra.

La ley de la limitación está en toda hierba, toda planta, todo árbol. Incluso hay restricciones u obstáculos en su interior que consiste en una lucha constante entre todos sus componentes.

En resumen: Los obstáculos y las limitaciones representan la esencia misma de las cosas. Sin ellos las cosas dejarían de existir. Por eso todo el universo se compone de puros obstáculos y limitaciones.

Sólo Yo soy completamente libre y no tengo ninguna limitación. No hay otro camino. Las cosas sólo pueden ser así. Esto es para que todo obtenga, a través de Mí, su obstáculo justo y su completa limitación. Y, así, pueda existir.

De la misma manera como sucede con las cosas materiales igual tiene que suceder con las cosas espirituales.

Si el espíritu vivo no encontrará algo con lo que pueda tropezarse, entonces tampoco tuviera conciencia ni vida. Por eso es que Yo permito que existan, para el espíritu, una cantidad de contradicciones, en todo lugar y en todo momento. Es decir: lo bueno y lo malo. 

Lo malo está al servicio de lo bueno. Lo bueno al servicio de lo malo. De tal manera que los Espíritus se chocan entre sí y se despiertan mutuamente a la vida. De esta manera los buenos cada vez cobran más vida y los malos también al final serán despertados a través de los buenos. Los malos tomarán pues otra dirección y pasarán también a la vida verdadera y, así, serán cada vez más libres de los obstáculos, porque han abandonado la otra vida dirigiéndose a la vida verdadera.

¡Mirad de esta manera comienza Mi Orden y no tiene final! Por eso no te preocupes de la gente mundana. Sólo créeMe: Todo Yo lo he dispuesto así, desde la eternidad. Todo lo que existe y sucede, sucede de acuerdo a Mi Eterno Consejo. 

La gente mundana cambiará, dependiendo de cómo cambia la gente espiritual. Y al final habrá solo un Pastor y solo un Rebaño. Este Orden está dentro del amor. Por eso mantente tranquilo, porque Yo sé muy bien todo lo que existe y del porqué también suceden las cosas así.

El que está puro, verá todo esto en pureza y en toda claridad.

Amén.

gobd2.121.11-27

jueves, 28 de diciembre de 2017

¿Predicción 100% segura?

Alguien podría preguntar: "Entonces, a un hombre renacido espiritualmente, que predice cosas futuras, ¿puedes creerle siempre al 100%? ¿O se debería tener un poco de duda ante tal predicción?

A esto Yo digo: Si el renacido dice: "Haz esto", entonces hazlo. Pero si dice: "¡Esto o aquello va a suceder!", y no pone el condicionante: "Siempre y cuando que...", entonces no le creas; porque él no es un renacido verdadero.

Porque todo lo que sucede y lo que debe suceder ocurre condicionalmente. Por eso que ninguna predicción puede suceder con una certeza férrea e inalterable respecto al suceso.

Porque si algo fuera a predecirse cuyo cumplimiento tenga una certeza del 100%, entonces el mundo estaría en el juicio más profundo y toda libertad estaría perdida.

Esto lo sabe un verdadero renacido y, por lo tanto, si a pesar de todo lo hiciera, tendría que profetizar en contra de su conocimiento más puro, es decir, estaría mintiendo en el caso que quiera predecir algo cuyo cumplimiento sea completamente definitivo.

[tl.71.1]

domingo, 10 de diciembre de 2017

Los espiritus del aire

por Ana María Badell



Espíritus del aire en acción


Es difícil imaginarse que en cada gota de lluvia, en cada piedra de granizo, en cada copo de nieve existan espíritus muy soberbios, egoístas, avaros. Los ángeles de la guarda los envían hacia la Tierra para despojarlos de su orgullo desmedido, unas veces encadenados a los meteoros que se hacen pedazos al llegar al suelo y otras dentro de unos trozos grandísimos de hielo.

Últimamente en los periódicos de España se dio la noticia de que, sin saber por qué, habían caído en los sitios más inusitados unos bloques de hielo de cientos de kilos. Nadie conocía su procedencia.

Todos tenemos tres o cuatro ángeles de la guarda o espíritus protectores que nos acompañan a cada instante, y que incluso acompañan a los bloques de hielo. Bastantes espíritus malignos llenos de soberbia son ayudados e impelidos hacia la Tierra para ofrecerles la oportunidad de que cambien.

Cuando estos espíritus llegan al suelo son absorbidos, con sus envolturas, por los minerales de las montañas, o por las plantas, o por los animales, y empiezan a recorrer un larguísimo trayecto.

Los espíritus naturales se elevan formando neblinas, sobre todo alrededor de las montañas rocosas. Estos espíritus del aire gozan de mayor libertad que los telúricos. Sin embargo, están muy controlados por sus espíritus protectores para que no provoquen ningún daño.

Estos espíritus del aire raramente se dejan ver de los humanos; los evitan huyendo de todo lo que tiene relación con la materia. Principalmente se espantan ante aquellas personas que tienen dones de percepción.

Su pavor es debido precisamente al odio que guardan de cuando estuvieron presos en la materia, razón por la cual deben ser controlados.

Muchos de ellos, una vez liberados de la materia, no pueden ser llevados cerca de ella.

Los propios espíritus de los desencarnados, aunque tengan una gran inteligencia, sienten un completo asco por la materia, y más aún los espíritus a los que se les ha permitido que salieran de ella sin necesidad de recorrer el largo y exhaustivo camino de la carne. Generalmente se vuelven vengativos y millones de ellos se juntan para huir a donde sea.

Entonces, los más malvados son apresados de nuevo y, a través de los fenómenos meteorológicos, conducidos hacia la Tierra donde se les pone a trabajar en el ámbito de la flora. Y cuando desempeñan bien su cargo pueden iniciar su camino carnal. O, tras un período aproximado de dos siglos, pueden habitar el aire, las montañas, los lagos o los ríos. Desde ahí observan y escrutan todo lo que sucede y se rumorea en sus cercanías. Lo único que deben hacer los hombres es procurar no molestarles, porque si se enfadan pueden resultar muy incómodos.

Como estos espíritus ya tienen cierta libertad de pensamiento, no es aconsejable gritar ni maldecir en las zonas más solitarias y tranquilas, porque los perjudicaría y haría que se rebelaran.

Recuerdo haber leído que una peregrina se sintió muy mal en el Camino de Santiago porque unos espíritus errantes no la dejaban pasar y le asustaban para que abandonara lo antes posible aquella zona.

 Fuente: "La tierra también es un ser vivo" por Ana María Badell.


Este artículo, escrito por Ana María Badell, está basado en los capítulos 34-38 de la obra La Tierra y la Luna, recibidpo por Jakob Lorber(1800-1864)

viernes, 8 de diciembre de 2017

La canción con arpa

1. En Jericó había un mercado que duraba unos siete días. Llegaban allí, muchos comerciantes, incluso todo tipo de malabaristas, cantantes, músicos de tuberías, arpa y lira, que iban durante la noche en hotel a hotel. Se producían, ante los huéspedes, por una pequeña tarifa, dependiendo de su capacidad; y así fue como en nuestro hotel un cantante con un arpa, que tocaba con mucha habilidad y, además, cantaba con voz pura los Salmos de David.

2. Cuando entró a la habitación, pidió permiso para realizar una producción musical por un pequeño pago.

3. Los extranjeros, en su mayoría griegos y romanos, dijeron: "¡Oh, dejanos a solas con tu viejo graznido judeo! ¡La verdadera música, el arte divino, proviene únicamente de los griegos! Sin embargo, si los que están en la mesa principal quiere escucharte, no tenemos nada en contra, pero una recompensa de nosotros, ¡no lo conseguirás!

4. Luego, el pobre arpista y cantante vino a nuestra mesa y nos pidió permiso para producirse ante nosotros, y solo antes que nosotros.

5. Y Yo le dije en un tono amistoso: "Hazlo bien, sin temor ni vacilación, porque te conozco, y sé que eres un cantante puro, enteramente a la manera de David! ¡Por eso, que la recompensa sea para ti muy generosa!"

6. Al oír esto, el cantante y arpista se inclinó profundamente ante nosotros, templó su arpa, y se maravillaron de él la pureza del sonido, que se expresó así: "En verdad, este es un buen lugar en su acústica, porque tan clara y puramente, ¡nunca había escuchado resonar las cuerdas de mi arpa!"

7. Dije: "Siendo ese el caso, ¡ya puedes empezar a hacerte oír!".

8. Entonces el arpista colocó sus dedos artísticamente ejercitados sobre las cuerdas y dibujó un preludio en movimiento. Cuando los extraños escucharon las notas extraordinariamente puras y el gran arte de tocarlas, dejaron de hablar y escucharon al artista con gran atención.

9. En total silencio que reinaba en la sala, el artista comenzó a cantar, acompañándose con el arpa muy bien, actuando con voz maravillosamente pura y hermosa, el Salmo de David (96):

"Cantad al Señor un canto nuevo; 
canten, habitantes de toda la tierra, al Señor, 
canten al Señor, 
bendigan Su nombre, 
prediquen su salud día tras día, 
digan a su pueblo entre las naciones, 
y sus maravillas entre todos los pueblos. 
que es grande, y digno de ser alabado,.. 
Él es más temible que todos los dioses 
todos los dioses de los pueblos son ídolos, 
pero el Señor hizo los cielos 
Alabanza y magnificencia delante de él, 
la fuerza y la gloria están en el santuario.

10. Dale al Señor, o generaciones de personas, 
da al Señor la gloria y la fuerza. 
Dale al Señor la gloria debida a Su Nombre; 
trae ofertas y ven a tus patios. 
Adoro al Señor en el magnífico santuario; 
temblar, o habitantes de toda la tierra, 
por su presencia. 
Di entre las personas: 
el Señor reina; 
el mundo también se establecerá y ya no se moverá; 
 Él juzgará a los pueblos directamente. 
Regocíjate de los Cielos y regocíjate en la Tierra; 
el mar resuena y lo que hay en él. 
Celebra el campo y todo lo que da. 
Entonces todos los árboles del bosque darán voces de alegría, en la presencia del Señor, 
porque Él viene, viene a juzgar a la Tierra; 
Él juzgará en justicia, y los pueblos en la verdad "

(Salmo 96).

11. Cuando nuestro arpista y cantante terminó de cantar este Salmo, le siguió una breve pieza de música, y así terminó su producción. A continuación, los desconocidos lo llenaron de elogios y aplausos, y confesando que ellos nunca había oído en toda su vida, algo más bello, tanto en la música producida por instrumentos de cuerda, como en el canto, y también pidieron perdón por haberle acogido al inicio, de una manera tan áspera y poco amable; al mismo tiempo, también le suplicaron que repitiera el canto del Salmo.

12. Sin embargo, el cantante Me preguntó si podía hacerlo.

13. Y Yo le dije: "Hazlo sin ninguna duda, porque incluso David no cantó este Salmo mejor".

14. Y el cantante dijo: "¡Señor, seas Quien seas, yo mismo tampoco nunca he cantado así como esta! Mientras tanto cantaba sentía que Jehová estaba cerca de mí y que Él me estaba escuchando con placer. Y me pareció que junto a mí cantaban también coros enteros de ángeles! Si este arte y esta voz permanecieran conmigo sería el hombre más feliz de la Tierra, y con mi canción podría convertir a todos los paganos a nuestro Jehová."

15. Dije: "Sin duda, ¡canta de nuevo Salmo 96, y puedes estar seguro, samaritano piadoso, de que el arte y la voz quedarán contigo hasta el final de tus días terrenales, y que en el cielo, ante el trono del Altísimo, seas tú un cantante amado por la eternidad! ¡Pero ahora, canta!"

16. Dijo el cantante: "¡Oh Señor, Tú debes ser un profeta, de acuerdo con toda la Verdad, ya que no hablas como hablan los hombres ordinarios. ¡Pero ya dije suficiente, porque ahora debo cantar el Salmo otra vez!"

17. Después de eso, volvió a tocar las cuerdas, y sonaron aún más límpidas y puras que la primera vez, y también su voz. Todos Mis discípulos, la gente del hotel e incluso los extraños se conmovieron hasta las lágrimas, y especialmente los de Mi mesa, porque sabían muy bien a Quién se refería este Salmo.

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lunes, 4 de diciembre de 2017

La historia de la creación y la finalidad de vida de la paloma

¡De la misma manera también vosotros! ¡Si os habéis vuelto igual que una paloma en cuanto a vuestra mansedumbre y honesta sencillez, entonces vuestro espíritu, al igual que esta imagen en sentido análogo, alcanzará mediante un raudo vuelo, alturas de las cuales ningún mortal sobre la tierra ha obtenido ni siquiera la más mínima idea!
16 de agosto de 1840 (continuación)
01 A pesar de que la paloma sale del mar de esta manera ya conocida (ver dadi1.089) sin embargo ella pertenece a la clase de las aves de aquella especie que puede ingerir alimentos de los tres reinos de la naturaleza — casi igual que un hombre. Ella puede consumir granos, hierba, gusanos, insectos e incluso piedras pequeñas, por eso en este sentido ella se asemeja a vuestras gallinas caseras.
02 La paloma misma se divide en su género, como cualquier otro tipo de aves, en varias especies. Y hay la paloma silvestre o maderera, la tórtola, la tórtola collariza (Streptopelia risoria), la paloma Columba, la paloma casera. Esta última se subdivide aún en la así denominada paloma de buche o paloma de oro, paloma perla y así sucesivamente. Y aún hay en otros países muchas especies de diferentes tipos de palomas.
03 Sin embargo la más noble de todas estas especies de palomas es la paloma casera, también llamada “la paloma casera común” la cual es fácil de reconocer por sus plumas coloreadas desigualmente. Porque en general que esto os sirva como un indicativo principal en el mundo de los animales: Allí donde existe una especie animal domesticada del mismo tipo y que sea de múltiples colores, es una especie que está próxima a vuestra esencia; Porque el color expresa aquí ya una característica de la constitución interna diversificada — por eso y por tal motivo el color blanco tiene también la preferencia respecto a todos los otros colores porque dentro del mundo animal esto corresponde a algo similar a un tipo anímico interno inmaculado. ¡Esto es por tanto también una característica con la cual podéis calcular bien la etapa de desarrollo de una especie animal tomando en consideración la especie precedente!.
04 Por tanto, de este modo, la paloma casera común, como ya se ha dicho, es la especie más noble de las aves y es la suma de vida de todas sus especies previas como también de los tipos casi innumerables de los otros habitantes del aire que son más mansos. Y así también ella es un recipiente de recepción de la vida superior proveniente del reino vegetal como también incluso parte del reino mineral.
05 Mirad, ahora cuando una paloma muere se unifica con su principio de vida (con su esencia anímica-espiritual) la vida de todas las posibles especies, tanto de las aves como los animales terrestres, también de las plantas y piedras, y aparece así en el hombre como vida espiritual unificada.
06 Sin embargo no debéis creer que tal transición (hacia la etapa del ser humano) sucede única y exclusivamente de la paloma, sino hay aún en la tierra miles de especies tanto de los animales del aire como también los cuadrúpedos sobre el suelo a través de los cuales suceden tales transiciones. Y así esto pueda sonaros algo extraño y maravilloso, no obstante esto es exactamente así. Porque aquí nadie conoce Mis Caminos, tampoco un ángel del cielo, sino sólo Yo únicamente y el creyente piadoso a quien Yo quiera comunicarle.
07 A quién cree se le abrirán muchos milagros. — Pero a los incrédulos no se les pueden aconsejar ni ayudar. En vano mira con sus ojos ciegos Mi gran taller de vida. Yo os digo: Él no encontrará más que excremento de muerte. Porque la vida es espiritual. Y aquí no ayuda ningún microscopio para atisbar a la vida dentro de su ámbito de acción; sino sólo el ojo del espíritu, que es la fe, puede mirar en las profundidades de las maravillas de la vida.
08 ¡Y creed, así Yo os haya mostrado y dicho ya mucho, esto no es ni siquiera la trillonésima parte de la vida de un ácaro! — Por eso pensad en esto que vuestro Padre ha escondido aún mucho en su almacén lo cual os será dado todo poco a poco en forma completa y perfecta cuanto más os habéis vuelto sencillos y con esto más capaces a través de la humildad verdadera que consiste en la obediencia voluntariosa.
09 La paloma misma es un animal sencillo. Pero, justamente también en esta sencillez, puede levantarse sobre todo lo terrenal en el aire lleno de luz con su par de alas y mover su rostro hacia todas las direcciones en un vuelo rápido y dejarse llevar a través de las corrientes de la luz para absorber dentro de sí siempre alimento fresco de vida proveniente del origen de vida eterno.
10 ¡De la misma manera también vosotros! ¡Si os habéis vuelto igual que una paloma en cuanto a vuestra mansedumbre y honesta sencillez, entonces vuestro espíritu, al igual que esta imagen en sentido análogo, alcanzará mediante un raudo vuelo, alturas de las cuales ningún mortal sobre la tierra ha obtenido ni siquiera la más mínima idea!
11 ¡Y cada vez que veáis una paloma acordaos en vuestros corazones de este pequeño evangelio! Y pensad, vosotros que comprendéis esto que el Gran Reino de Mi Gracia se os ha acercado y que ha llegado ya el tiempo en el que la higuera se ha vuelto viva y se ha llenado de retoños.
12 ¡En la próxima debéis recibir aún para la observación la constitución especial de una ave y mirar cómo ella vuela y utiliza su alimento dentro de ella.
13 En este conocimiento vosotros lograréis ver sus características extraordinarias y reconocerlas muy bien dentro de vosotros. ¡Solo que cuando Yo os haya aclarado y expuesto esto hasta en los detalles-entonces pensad con esto que Yo os quiero enseñar a volar no naturalmente sino espiritualmente! — Amén.
14 ¡Yo el Amor Eterno y Sabiduría! – Amén.
Fuente: »Dádivas del Cielo« Pág. 93, Tomo 1,
recibido el 16/8/1840 por Jakob Lorber




domingo, 3 de diciembre de 2017

La Promisión del Señor

¡Oh, hijos de Adán! ¿Por qué no preferís volveros hijos Míos? ¡El trabajo que os cuesta el ganaros el pan de Adán con el sudor de vuestra frente!... un pan que, además, está empapado del veneno de la serpiente... un pan que al consumirlo en vuestra irreflexión os traerá la muerte física y la eterna...

Pero mi Pan fue untado con la miel de mi Amor y está empapado con la leche de la Vida eternamente libre surgida de Mí... y lo podéis tomar en toda abundancia sin que jamás os pueda causar el menor daño... Al contrario, ¡os fortificará y os dotará con todo mi Poder y mi Fuerza, eternamente e incluso ya durante vuestra vida temporal!
Sólo hace falta que lo aceptéis...

Ved, después de mi acción más sublime que es la gran Obra de la Redención para vosotros, este mi Pan resultaba todavía muy caro. Y los hombres no lo consiguieron sino en cantidades muy pequeñas, “pagándolo” con su propia sangre e incluso con su vida... Entonces este mi Pan sabía amargo a los que se lo procuraron, porque aún no estaba untado con la miel de mi Amor ni empapado con la leche de la Vida libre... porque a los “compradores” tristes la miel y la leche sólo les fueron añadido después, copiosamente, en el reino de los espíritus.

Pero aun así había “compradores” en gran número...

Sin embargo ahora, que lo doy con miel y leche totalmente gratuito a cada uno que lo pida - sólo por la pequeña recompensa de su amor, ve, ahora lo desprecian junto con el gran Dador que está tan lleno de Amor para con vosotros todos...

Sabed: Hice que se abrieran las puertas de mis Cielos de par en par. ¡Quien quiera que venga! Y que venga lo antes posible, porque ya ha llegado el gran tiempo de la Gracia: la Nueva Jerusalén desciende a la Tierra por todos vosotros, para que todos los que me amen tomen morada en ella... y que en ella se fortifiquen con el Pan con miel y leche, y beban a grandes tragos la pura agua de la Vida... y que la saquen en abundancia del eterno pozo de Jacob.

Pero a pesar de la Gracia inconmensurable que el descenso a la Tierra de esta mi gran Ciudad significa para todos mis hijos, todavía aplastará con sus fuertes murallas a todos los ciegos y a todos los sordos, porque va a cubrir toda la superficie de la Tierra13...

Y aquel que no la vea llegar ni oiga su zumbido por los aires puros de la Tierra, él jamás ya encontrará un lugar en el planeta donde ocultarse y escaparse del peso de ella...

Porque ve: El peso de sus palacios aplastará las montañas que se nivelarán con los valles, y colocaré sus viviendas encima de charcos y lodazales, para que toda la escoria que en ellos se anida sea aplastada por los fundamentos de la gran Ciudad de Dios, de vuestro Padre santo en el Cielo y la Tierra.

Y el verdadero Pastor llamará a sus ovejas que oirán su voz y la reconocerán en todas partes de la Tierra... y acudirán para pastar felices en los pastos amplios del eterno Amor del Padre santo, que son los grandes jardines de la nueva Ciudad santa del gran Rey de todos los pueblos que existían, existen y existirán eternamente.

Estos jardines serán el paraíso perdido por Adán que Yo recuperé y guardé fielmente para que allí estas ovejas tomen morada, eternamente.

Por esta razón ya os expliqué detalladamente mi gran Gobierno desde la eternidad... 

Os mostré la Creación desde lo primero hasta lo último, y os mostré al primer hombre en el comienzo de su formación... Y aún os mostraré a la gran ramera y la Babilonia destruida, y después os llevaré a mi santa Ciudad donde os daré una morada eterna - si me amáis como Yo os amo: sobre todo...

10 Vendrá el día en que los cielos y la Tierra perecerán - materialmente. Porque sólo continuarán espiritualmente. Pero cada una de mis palabras dirigidas a vosotros perdurará tal como la digo: corporalmente y espiritualmente, con todo Poder y toda Fuerza de la Santidad, eternamente... ¡Amén, eternamente amén!

(gobd 1.12)


La expulsión del paraíso

Adán perdido en un paseo

...Ocurrió en tal día del Señor que Adán, solo, dio un paseo por un paisaje para admirar la belleza de su panorama. Y el mundo le fascinó de tal manera que, absorto en sus pensamientos, se olvidó del todo de Dios.
De esta manera absorto, llegó a la orilla de un río caudaloso de nombre “Eheura”, es decir, “¡respeta el día de Jehová!”... porque así lo zumbó el río... Pero Adán absorto en sus pensamientos mundanos no se enteró de esta advertencia ni comprendió el sentido del zumbido del oleaje.

Adán descubre una planta nueva

Continuando su paseo a lo largo de la orilla del río, de repente se enganchó con el pie izquierdo en una planta trepadora que serpenteaba alrededor de un enorme árbol; se cayó y sintió un gran dolor - una experiencia totalmente nueva para él.
Entonces se enfadó con la planta, e irritado la preguntó: «¿Acaso no reconoces a tu señor?».

Y el vegetal le respondió: «No, ¡no te conozco!».

Adán miró la planta desde más cerca, pero no la reconoció.

Por esto la preguntó de nuevo: «¿Cuál es tu nombre y cuál tu utilidad?».

Y ve, a eso se levantó un viento que pasó por el follaje cuyo zumbido Adán comprendió: «¡Recoge mis moras, exprime su zumo y bébelo, y mi nombre y mi utilidad te serán manifiestos!».

En la ceguera de sus pensamientos mundanos Adán hizo caso a lo que el vegetal serpenteante le propuso en su olvido del día del Señor; tomó algunas moras y las probó. Como le parecían muy dulces, se alegró de haber dado con ellas. Por esto se lo tomó a mal con el ángel que nunca le había mostrado esta planta con estas frutas tan sabrosas.

Cogió una gran cantidad de moras y las llevó a su casa, donde llegó justamente al ponerse el Sol.

Eva y Caín salieron a su encuentro, porque eran los únicos que durante todo el día se habían preocupado por él, dado que no sabían a dónde se había dirigido. Todos los demás lo sabían pero, siendo el día del Señor, no se preocuparon por él - el padre de su cuerpo... Porque eran hijos de la Bendición que en tal día estaban profundamente absortos en sus pensamientos en Dios y su eterno Amor.

Eva y Caín le libraron de su carga y Adán les contó la historia de este nuevo descubrimiento. Eva se alegró mucho y, con la ayuda de Caín, prensó las frutas conforme Adán les dijo.

Por curiosidad, Adán prepara un zumo

Luego Adán dijo: «Y ahora, ¡descubramos el nombre de este zumo y su utilidad!».

Entonces lo bebió a grandes tragos. Luego pasó el recipiente a Eva, a Caín y después a todos los demás - menos a Abel que aún no estaba presente, porque todavía ardía el fuego en el altar que había erigido para sacrificar allí a la Santidad y al Amor de Jehová - lo que era del agrado del Señor.

En seguida Adán y Eva, y todos que habían probado del zumo se embriagaron; y en este estado de embriaguez todos empezaron a arder en las avideces de la carne... Adán y Eva, y todos sus descendientes presentes, desencadenaron en vil lascivia y fornicación - mientras Abel estaba todavía rezando al lado del altar de Jehová.

Al final de la orgía

Al final de la orgía en la embriaguez del olvido de Dios y del sacrificio ordenado -el pequeño sacrificio que cada vez antes de unirse tenían que encomendarse en sus corazones a Dios- apareció el ángel con la espada llameante en la diestra.

Primero se dirigió a Abel y le dijo con toda amabilidad: «Jehová ve tu sacrificio con gran agrado, hasta tal punto que te ha elegido como salvador de tus padres y hermanos... porque sin ti, hoy, en el día del Señor, habrían perecido porque se olvidaron de Él y rebajaron su mente al mundo, con lo que no podían participar en la Bendición que en este día -conforme el Orden fijado- se derrama desde lo Alto a todos los espacios de las infinitudes.

Por este motivo he vuelto, visiblemente, para recoger tu sacrificio en este recipiente de la Gracia misericordiosa que es el eterno Hijo en el Padre, y para llevarlo ante su semblante sumamente santo que es el ojo del Padre eterno... pero antes aún voy a castigar a los infractores de la Ley del Amor y del Mandamiento de la santa Gracia, y quitarles una gran parte de los regalos, castigándolos con ceguera y echándolos del paraíso.

Ahora deja tu altar y ponte a mi izquierda, para que la diestra castigadora quede libre ante los infractores. Y sígueme a la morada del pecado. En cuanto haya despertado a los pecadores del delirio de su lascivia y ellos huyan apoderados por el miedo ante la espada de la Justicia, entonces sígueles como “compañero de huida”, llevando contigo una pequeña parte de los regalos perdidos... Y donde fatigados y agobiados caigan llorando al suelo -en un país muy lejano que se llama “Ehuehil”, es decir, “país del refugio”- allí entrégaselos para su alivio...

Erige también allí un altar como este de aquí - un altar cuyas llamas siempre arderán, incluso debajo de las aguas que en cierta época cubrirán toda la Tierra... Y este altar se volverá una montaña, inaccesible para cualquier pie humano, hasta que en el tiempo de los tiempos inclinará su cúspide ante el plano que se llamará “Belén”, la pequeña ciudad del gran Rey... la que algún día será la ciudad mayor de la Tierra... Y su Luz brillará más que la luz de los Soles de los mayores espíritus.

Y en este nuevo altar en el país del refugio, con tu gratitud sacrificarás al Señor de todos los comestibles, para que se vuelvan saludables para estos pecadores y para que fortifiquen a los arrepentidos y consuelen a los tristes».

Cuando el ángel hubo terminado su sermón, los dos se pusieron en camino al hogar de Adán - un hogar que Adán mediante su poder y fuerza había preparado haciendo crecer cedros muy altos, uno tocando el otro, en un círculo muy extendido... un hogar que se encontraba cerca de la cueva del arrepentimiento de Adán y de la zarza de la tristeza de Eva.

El hogar tenía dos entradas, la una dirigida hacia la mañana y la otra hacia la tarde.
Llegaron a la hora de medianoche, y no podía ser antes por causa del día del Señor.

La expulsión

Cuando el ángel y Abel pisaron el umbral del hogar, este empezó a llorar por la gran desgracia que iba a alcanzar a los suyos.

Pero el ángel le dijo con palabras suaves: «¡No llores, Abel, que eres un hijo lleno de la Gracia, sino haz lo que te dije llevado por el eterno Amor que habla por mi boca!... ¡Y no te asustes de mis palabras de trueno que fulminará a los pecadores todavía dormidos!».

Abel hizo caso a las palabras del ángel, y cuando los dos estaban delante de los suyos, el ángel los fulminó con las palabras que causaron horror y miedo entre los pecadores despertados:

«¡Adán!, ¡levántate consciente de tu culpa y huye, porque no puedes morar más aquí! Te jugaste el paraíso por ti y todos tus descendientes hasta que llegue el gran tiempo de los tiempos, y te jugaste una gran parte de los regalos... por tu culpa, por haberte olvidado del día del Señor... por haberte embriagado con el zumo de un vegetal que era una obra maestra de la serpiente; discurrida para capturar tu libertad, enredar tus pies, turbar tus sentidos... para que te olvidases de Dios y te entregases al vil pecado.
Por lo tanto, ¡huye del semblante del Amor, adonde quieras!... Y por donde llegues, en toda parte darás con la ira de Dios, en toda plenitud. ¡Pues la parte del Amor que te llegará será medida con escasez!».

Adán se levantó del suelo, y con él también Eva y todos los demás que habían dormido a causa de la bebida embriagadora del vegetal de la serpiente - menos Abel que había respetado el día del Señor... como también vosotros como verdaderos hijos de un Padre tan santo y bueno como Yo, continuamente debierais respetar el sosiego santo del sábado de los judíos que es vuestro domingo, tal como os fue prescrito...
Cuando Adán se enteró de la presencia del ángel, se asustó tanto -y junto con él también todos sus parientes- que no pudo pronunciar ni una sola palabra para presentar disculpas. Paralizado por el pavor, empezó a percibir lo que él y sus parientes habían hecho ante el semblante de Jehová.

Enseguida se echó a los pies del ángel, llorando a lágrima viva suplicando clemencia, porque la espada llameante le había abierto la visión... una visión en cuya luz horrorosa de la justicia castigadora se dio cuenta del alcance de la desgracia que él, por su imprudencia, había provocado para él mismo y todos los suyos...

Pero el ángel parecía tener los ojos vendados y los oídos tapados como se lo había mandado el Amor del Padre, y pronunció con una voz más fuerte que los truenos:

En la Justicia no hay Gracia

«¡En la Justicia no hay Gracia y en el juicio no hay libertad! - ¡Por esto huye, empujado por la Justicia castigadora, para que con tu paso indolente no te alcancen los juicios de Jehová!

Porque el castigo es la recompensa de la Justicia. Quien lo acepta tal como lo ha merecido, aún puede contar con clemencia. Pero aquel que se opone a la Justicia y sus consecuencias, él es un traidor de la sagrada Santidad de Dios y será víctima de los juicios de Aquel que no consiente en la libertad sino que únicamente aplica la eterna cautividad en la ira de la Divinidad.

Por esto, ¡Huye! Y llora e implora allí adonde te lleven tus pies. Donde ya no puedas mantenerte de pie, ¡allí quédate, llora, implora y reza, para que no perezcáis, tú y Eva, y todos los demás por culpa tuya!».

Acto seguido Adán se levantó para marcharse, conforme a la orden del ángel de Dios; pero sus pies estaban como paralizados... Por esto empezó a temblarle todo el cuerpo porque tenía miedo de que le iba a alcanzar el juicio de Dios con el que el ángel del Señor le había amenazado.

Y de nuevo Adán se echó al suelo, y lloró y clamó en voz alta: «¡Señor, gran Dios todopoderoso! En la gran Gloria de tu Santidad, ¡no cierres del todo el Corazón de tu Amor y tu Misericordia ilimitados, y concédeme tan sólo la fuerza necesaria para que yo -el más indigno- pueda huir ante tus juicios conforme a tu santa Voluntad!... Porque todas tus criaturas te están subordinadas - igual que yo, de pies a cabeza. Señor, ¡atiende mis ruegos!».

Y ve, el eterno Amor habló a Abel por la boca del ángel, de la misma manera que Yo ahora estoy hablando a tu corazón:

«Abel, ¡ve hacia el padre de tu cuerpo y échale una mano! Mira también a su mujer Eva que es la madre de tu cuerpo... mira como ella y los demás están sufriendo en el suelo... Levántalos a todos y confórtalos para que puedan seguir su camino y para que el Padre santo tenga alegría viendo que manifiestas amor a tus padres, hermanos y hermanas que están muy flojos; y tu fuerza los fortificará y la plenitud de la Bendición en ti los animará.

De esta manera, con paciencia y amor, llévalos con la mano del amor infantil y con la de la fidelidad fraternal a aquel lugar que te señalaré donde van a caer al suelo, totalmente fatigados.

Allí quedaos, y déjales que descansen. Y tú mismo, concéntrate allí ante Mí, para que te conceda fuerzas en abundancia para la confortación de tus padres, hermanos y hermanas, conforme la necesiten y sean receptivos a ella.

Y ahora haz lo que te dije por amor a ellos y por obediencia a Mí».

En ese mismo momento el devoto Abel quedó penetrado de un gran amor misericordioso, se puso de rodillas; y llorando a lágrima viva, desde el fondo más íntimo de su corazón dio gracias a Dios. Fortificado desde lo Alto, apretó las manos de sus padres débiles y con gran amor, hizo lo que el Señor le había ordenado.

Y cuando Adán vio como su hijo les estaba ayudando a todos, le dijo con el corazón conmovido: «Oh, querido hijo mío, como viniste para ayudarnos en nuestra gran miseria, ¡recibe toda mi bendición con gratitud, por el consuelo de tu padre y tu madre tan débiles!

Y en nuestro lugar, agradéceselo tú al Señor, porque nosotros nos hemos vuelto eternamente indignos de pronunciar su santo nombre... y porque solamente tú eres todavía digno ante el Amor del Padre santo.

Y ahora, conforme a la Voluntad del Señor, ¡huyamos, pues!».

Acto seguido el ángel agitó la espada de la Justicia, y todos huyeron deprisa... una huida durante días y noches, sin descanso alguno.

En el nuevo país

De esta manera llegaron al país ya nombrado, donde por ninguna parte se veía una sola hierba, una sola zarza o un solo árbol. Y con el Sol en el cenit que quemaba, Adán, Eva y todos los demás cayeron totalmente agotados en el polvo ardiente. A todos se les cerraron los ojos porque el sueño retrasado las obligó a hacerlo. De esta manera se durmieron, inconscientes, como cautivos en los lazos de la debilidad por la ira de la Divinidad.

En seguida el ángel que les había seguido visiblemente se acercó a Abel que ahí rebosaba de viveza alimentada por el Poder y la Fuerza desde lo Alto, y le dijo:

«Ve, Abel, de todos los sacrificios que en la pureza de tu ánimo consagraste al Señor de toda Santidad no hubo ninguno que le agradara tanto como éste.

Por este motivo, conforme a la Voluntad de lo Alto, recibe esta espada de la Justicia de la mano de tu hermano de lo Alto, y ve que somos hijos del mismo Padre santo... Rige con él en el bien de los tuyos, conforme el Poder de la Sabiduría y la Fuerza del Amor... Estimula en ellos la Fuerza de la Vida que se ha vuelto muy débil, haz que en ellos de nuevo se encienda el amor para con el Amor del Padre santo, y haz que en sus corazones se encienda la llama del temor justo de Dios.

Yo mismo no te abandonaré, aunque esté invisible. Pero cuando quieras, también estaré a tu lado fraterno muy querido, visiblemente, siempre preparado a ayudarte conforme a la Voluntad del Señor.

Porque ve: La entrega de la espada significa tu plena libertad - una libertad igual a la mía. De modo que la Voluntad del Señor se ha vuelto tuya, te ha puesto encima de toda Ley y te ha dado los Mandamientos como propiedad tuya... Con lo que ahora -igual que yo- eres un hijo inmortal del Amor del Padre santo en el verdadero Reino de la Luz de los espíritus libres.

Y ahora procede con tus padres y tus hermanos terrenales conforme tu amor y tu sabiduría...».

Fuente: gobd1.12.2-45

sábado, 2 de diciembre de 2017

Mi Gracia es un gran tesoro

Dios a través de Enoc:

¡Oíd, hijos de mi Misericordia! Mi Gracia es un gran tesoro, y la Tierra no tiene nada que se le parezca. Mi Gracia es una Luz justa de las Alturas de mi Santidad, algo parecido a mi Amor que es un alimento adecuado para la Vida.

Aquel que no ha recibido mi Gracia, difícilmente podrá creer que toda clase de Vida emana eternamente de Mí. Y aquel que no tiene fe es como un animal y será juzgado dónde le toque. De lo contrario, si alguien dentro de su amor me reconoce, sobre él se derramarán corrientes de Gracia, con lo que él ya de antemano participará en lo que algún día en el gran tiempo de los tiempos se realizará con los hombres de la Tierra que sean de buena voluntad.

Por eso tened fe, para que algún día lleguéis al Amor y por él a la Vida... por eso amadme en vuestro espíritu... y que todas las obras de vuestras manos y de vuestra voluntad sean testigos de la Vida en vosotros, y que vuestra lengua os diga que sois hijos de Dios.

Juzgaré a los hombres conforme a su fe; pero a mis hijos los guiaré con mi Amor, y la Luz de mi Sabiduría les será una eterna lumbrera de la Vida sumamente bienaventurada en Mí, su Padre santo tan lleno de Amor - ahora y en todas las eternidades. Amén

geobd1.41.26

viernes, 24 de noviembre de 2017

¿Cómo ayudar al pueblo industrial?

Un pueblo ciego y tonto, como lo era al principio bajo el gobierno de Lamec, es fácil de convertir, porque, a pesar de su ceguera, tiene un corazón abierto y creyente; pero un pueblo industrial y muy cultivado se considera más sabio que Yo. Es más, este pueblo no me necesita para nada; porque según su opinión, el mundo se ha creado a sí mismo, y, en el proceso de su aparición, el mundo también ha creado gradualmente sus propias leyes, bajo las cuales él existe, y todas las cosas sobre el mundo. - Entonces, ¿qué debería hacer Yo con tal pueblo? 
gobD3.138.4


martes, 21 de noviembre de 2017

Porqué oír es mejor que ver


La tarde del 29.12.1843.

Ojos que sí ven, corazón que sufre
[1] Nuevamente tenéis la opción de elegir un texto; Por eso, elegid y veamos si también es apto para un sol central en este asunto presente.

[2] "Y cuando Le vieron, Le adoraron; pero algunos dudaron." (Mateo 28:17)

[3] Habéis determinado este texto y, con esto, de nuevo habéis golpeado al clavo en la cabeza; ¡De hecho, este texto podría considerarse como un sol central principal!

[4] "Cuando Le vieron, Le adoraron." ¿A quién vieron pues, y con qué Le vieron, y cómo Le adoraron?

[5] Me vieron a Mí, el Señor. ¿Con qué? Con sus ojos. ¿Y cómo me adoraron? Con su boca. Entonces, ¿por qué me adoraron? Porque ellos sabían a través del milagro, Quién soy; ellos sabían pues que Yo soy el Señor. Pero, ¿cómo así lo sabían? Lo sabían por medio de Mi Enseñanza, a través de Mis Obras, y por medio del milagro de Mi Resurrección.

[6] ¡Ahora veamos si vosotros no estáis haciendo lo mismo!

[7] Si bien no Me veis con vuestros ojos, pero Me veis tanto más con vuestros oídos y con los ojos del alma, que es vuestra buena inteligencia o entendimiento. Porque la visión con los ojos es lo menos importante, porque las imágenes que caen en ellos son muy fugaces y no duran. El antiguo dicho es correcto: "¡Ojos que no ven, corazón que no siente!"

[8] Pero lo que percibís con los oídos es más duradero; porque una palabra oída podéis reproducirla fielmente en cualquier momento como lo habéis escuchado. ¡Pero probad lo mismo con un objeto visto! ¡Incluso un escultor o pintor muy hábil no logrará reproducir un objeto visto tan fielmente como lo ha visto!

[9] Pero los objetos, imágenes y conceptos que el oído ha recogido permanecen fijos y son bastante fidedignos; y de acuerdo con esta fidelidad podéis hablar y, esto, en diferentes lenguas, y podéis reproducir exactamente lo que habéis escuchado o leído, sí, incluso lo mirado, tal como habéis escuchado, leído y contemplado, y después de periodos de tiempo más largos, sin la menor borrosidad de la impresión. Mientras que con vuestra vista no podéis dibujar una imagen, ni siquiera una que está al frente de vosotros , así como la veis.

[10] De este hecho queda bastante claro que mirar con el oído es bastante más valioso que mirar a los ojos. Por eso también es mucho más valioso escuchar el sonido de una palabra que mirar la forma externa de una imagen.

[11] Un hombre ciego bien puede ser sabio, pero un hombre sordo no lo tendrá muy fácil; porque la mudez es la consecuencia habitual de la sordera. ¡Y sin embargo, los mudos suelen tener un ojo mucho más agudo que los que sí escuchan y que por ello no son mudos!

[12] De esto está claro de nuevo que mirar con el oído es muy superior a mirar con los ojos. La mirada con los ojos puede deleitar y sorprender a alguien, especialmente cuando salen a la luz objetos de gran rareza; pero la enseñanza solo es captada por el oído.

[13] De esto está claro de nuevo que es mejor escuchar que ver. Porque lo que entra por el oído ilumina y ordena la mente; pero lo que entra por el ojo la confunde o perturba, a menudo, muy intensamente.

[14] Por ejemplo, si el sexo femenino solo escuchara, algo sobre un nuevo vestido de moda, pero nunca lo tuviera ante su vista, su sentido permanecería ordenado, y ella no dejaría fácilmente que le impongan una nueva y tonta moda sobre su cuerpo; pero si le pusieran fotos para que vea, estas perturbarían el buen y sencillo sentido y pronto convertirían a la mujer en una muñeca maquillada, vanidosa y necia, lo cual sería más desagradable para Mí que diez mil locos de manicomio.

[15] De nuevo, de todo esto se muestra, cuánto mejor es oír que ver, en todo sentido.

[16] Por eso, Me veis también todos los días, y esto a través del oído de vuestro cuerpo, cada vez que leéis Mi Palabra, a través del oído de vuestra alma, que es vuestro mejor entendimiento. Ya que Me veis de esta manera, como también veis cómo Yo resucito en vosotros, entonces Me reconocéis bien, Me adoráis con vuestro entendimiento y, por eso, también con vuestra boca.

[17] Pero ahora Yo pregunto: ¿Fue también suficiente, de parte de aquellos que Me vieron y Me adoraron después de la resurrección, suficiente como para ganar la vida eterna?

[18] Las tres preguntas que Pedro recibió de Mí, que si Me amaba (Juan 21:15-19), muestran claramente que la simple visión y adoración no es suficiente para obtener Mi Reino y la Vida eterna en él, —de la misma manera que no es suficiente decir solo: "¡Señor, Señor!"

[19] Pero así como también Me veis cuando leéis Mi Palabra, y también Me adoráis a través del entendimiento y la atención con la que lees Mi Palabra, también podéis decir: "¡Te vemos y Te adoramos!"

[20] Pero Yo aparezco una vez más y os pregunto, no solo tres veces, sino más seguido: "¿Me amáis?" —Vuestra boca dice: "¡Sí!"— pero cuando miro directamente dentro de vuestros corazones veo allí, bastante a menudo, como si fuera un malhumorado día de otoño, cubierto con todo tipo de nieblas sucias y mundanas, y luego no puedo ver, debido a demasiadas nieblas, si este 'sí' está escrito seriamente en la profundidad de vuestros corazones con letras ardientes. Puede ser que esté escrito en él; pero ¿por qué tantas nieblas que a menudo oscurecen el corazón de tal manera que no se puede percibir claramente esta inscripción viviente de Amor dirigida a Mí?

[21] Por eso, ¡que se vayan estas nieblas! ¡Que se vayan la exclusiva visión y adoración, para que esta inscripción, que es una obra de la actividad de acuerdo a la palabra, se vuelva completamente visible en la vida y también Yo Mismo por endecomo resultado de la luz que cada vez se vuelve más brillante. Luz que viene de esta inscripción sagrada y viviente en vuestros corazones!
[22] ¿De qué sirve leer y entender si la acción queda sin ejecutarse? ¿De qué sirve ver y adorar, si continuamente deja que le pregunte: "Pedro, ¿Me amas?"

[23] Magdalena también Me vio; pero no le pregunté: "Magdalena, ¿Me amas?" Más bien Yo tuve que detenerla ante su estado de puro amor; porque su amor hacia Mí había despertado en forma instantánea y con demasiada intensidad ante la primera vista. "¡No me toques!" le tuve que decir a ella, cuyo corazón ardía en las llamas más brillantes ante la primera vista!

[24] Pero a Tomás le tuve que decir: "¡Pon tus manos en Mis heridas!" Y a Pedro le tuve que preguntar si me amaba. El "¡No me toques!" no hubiera sido muy adecuado; porque ni en Pedro y menos en Tomás latía para Mí un corazón como el de Magdalena.

[25] Del mismo modo, tampoco necesito deciros: "¡No me toques!", al contrario os digo aún más que a un Tomás: "¡Poned no solo vuestras manos sobre Mis heridas, sino poned vuestros ojos, oídos, manos y pies en toda Mi creación, en todos Mis cielos y en todos Mis milagros revelados de vida eterna, y luego creer que Yo soy quien os da tales cosas! ¡Y, por lo tanto, no pido nada más que Me améis!"

[26] Pero todavía veo a Pedro a orillas del mar dentro de vosotros. Un Pedro que siempre se deja preguntar: "Pedro, ¿Me amas?" Porque vosotros, respecto a la fe, sois “Pedros”, pero aún no sois ni Magdalenas ni Juanes, a quien tampoco le pregunté si Me amaba; porque sabía muy bien porqué él Me seguía, en el momento que no le dije a él como a Pedro: "¡Sígueme!”

[27] Pedro Me siguió porque le dije que Me siguiera; pero Juan Me siguió porque su corazón le motivó a ello. –¿Cuál de estos dos hechos sería lo mejor?

[28] Pedro se puso celoso de Juan porque lo consideraba menos que él; Juan, sin embargo, fue defendido por Mí, y en el mismo momento se le aseguró que permanecería, y eso es más que el "¡Sígueme!" Porque es mejor decir: "¡Quédate como eres!" que ordenar que Me siga.

[29] ¡Por eso, el amor en acción es mejor que la fe, la visión y la adoración, y mejor que leer y entender mucho sobre Mí pero, a cambio, amar poco!
[30] Creo que esto queda claro nuevamente. Por eso, ¡pasemos a los siguientes soles centrales!

Fuente: Acla06 - CAPÍTULO 6
"Y cuando Le vieron, Le adoraron; pero algunos dudaron"
(Mateo 28:17)
 

viernes, 10 de noviembre de 2017

El tiempo está cerca

»Bienaventurado el que lee, y el que oye las palabras
de esta profecía, y guarda las cosas en ella escritas;
porque el tiempo está cerca« Apocalipsis 1:3 (RVR1960)
¿Pero de qué "tiempo" se está hablando? - ¿Creéis que este "tiempo" es el juicio final? - ¡Oh, amados míos, este no es el caso aquí! Porque el "tiempo cercano" discutido aquí no significa un tiempo de destrucción, sino un tiempo de resurrección. Y por eso este tiempo vale solo para aquel que recibe la palabra dentro de sí y la vive de acuerdo a ella - pero no para aquel que no conoce la palabra y ni siquiera la quiere reconocer.

Pero quien no tiene la palabra, dentro de sí y en la acción según ya se ha dado a conocer, está muerto. Pero, ¿qué tienen que ver los muertos con el tiempo? ¿O cuándo es la mañana, el mediodía, la tarde, o la medianoche para un tronco de árbol que ha muerto? ¿Cuándo se le ha acercado el tiempo, cuándo se le ha alejado? Ahora veréis pues claramente que el "tiempo está cerca" mencionada no es un tiempo de los muertos, sino un tiempo de los vivos.
dadi2.420222.6-8

miércoles, 8 de noviembre de 2017

La resurección de Sarah, la hija de Jairo.

Ilja Repin - Jesús resucita a la hija de Jairo 1871
Llegaron unas personas donde Jairo, y le dijeron: «¡Tu hija ha muerto! ¿Para qué molestar más al Maestro?» Pero Jesús le dijo a Jairo: «No tengas miedo, solamente confía.» Y fueron a la casa de Jairo, en donde la gente lloraba y gritaba. Jesús entró en la casa y les dijo: «¿Por qué lloran y hacen tanto escándalo? La niña no está muerta, sólo está dormida.» La gente se burló de Jesús. Entonces él hizo que todos salieran de allí. Luego entró en el cuarto donde estaba la niña, tomó de la mano a la niña y le dijo en idioma arameo: «¡Talitá, cum!» (Niña, levántate.) La niña, que tenía doce años, se levantó en ese mismo instante y comenzó a caminar.
Marcos 5:35-43
El Señor dicta la historia a Jakob Lorber con más detalles:

Todavía comentando con los discípulos la vida de la mujer, llegaron algunos de los criados de Jairo, casi sofocados, para traerle la triste noticia de que su hija acababa de morir. Jairo se puso muy triste y me dijo: «Querido Maestro, como por desgracia ya es demasiado tarde para ayudar a mi hija más querida, no hace falta que te preocupes más por ella».

Con estas palabras empezó a llorar a lágrima viva, porque quería mucho a su hija única que tenía doce años, aunque más parecía una moza bien hecha de veinte.

Como la tristeza de Jairo Me tocó el corazón, Yo le dije: «Amigo, ¡no tengas miedo sino ten fe, tu hija no está muerta sino dormida y Yo voy a despertarla!». Oyendo esto, Jairo volvió a tranquilizarse.

Ya cerca de su casa, les dije al pueblo y a los discípulos, que aún tenían una fe un tanto vacilante, que se quedasen allí; y sólo permití que me acompañaran Pedro, Jacob y su hermano, y Juan; porque su fe ya tenía buenos cimientos para edificar sobre ellos.

En la casa de Jairo había un barullo tremendo debido a la costumbre judía de llorar y dar gritos en voz alta cuando moría alguien. Cuando Yo entré al cuarto donde la muerta estaba en una cama adornada, les dije a los alborotadores: «¿Qué clase de barullo estáis armando y cuánto lloráis? ¡La hija no está muerta sino sólo dormida!».

A estas palabras se burlaron de Mí y dijeron: «¡Vaya una dormida! Hace más de tres horas que no respira ni tiene pulso, el cuerpo está frío y descolorido y los ojos vidriosos; así que, según tus conocimientos, ¿está dormida? ¡Claro, también es una forma de sueño, sólo que de este sueño uno no se despierta sino el día del juicio!».

Entonces le dije a Jairo: «¡Mándalos a todos afuera, porque su incredulidad es inoportuna aquí!». En seguida lo intentó, sin embargo, los alborotadores no le hicieron caso. De modo que me rogó a Mí que le ayudase y los despaché a la fuerza.

Con Jairo, la triste madre y los cuatro discípulos volví a entrar al cuarto de la hija muerta. En seguida me acerqué a ella, tomé su mano izquierda y le dije: «¡Talitha kumi!», lo que significa “Niña, a ti te digo: ¡levántate!”.

En el mismo momento se levantó y, con su vivacidad natural, saltó de la cama adornada y abrazó a su padre y a su madre. Al mismo tiempo sintió que tenía hambre y que quería comer algo. Los padres, extraordinariamente felices y anegados en lágrimas, me preguntaron si le podían dar de comer y qué. Les respondí: «¡Le podéis dar lo que ella desee y lo que tengáis a mano!».

Había allí en un plato algunos higos y dátiles, y la hija preguntó si se podía servir de ellos. Y Yo le dije: «¡Come lo que te guste, porque estás bien y no volverás a caer enferma!». Así que la niña corrió hacia el plato y terminó casi con todo lo que en él había, de modo que los padres estaban un tanto preocupados de que esto le pudiese perjudicar. Pero Yo los tranquilicé, diciéndoles: «¡No os preocupéis, si Yo os he dicho que esto no le perjudica, entonces no le perjudicará!». Y los padres creyeron.

Cuando la niña se hubo reconfortado, se acercó a sus padres y les preguntó en voz baja quién era Yo; porque cuando dormía en la cama, vio los Cielos abiertos y muchos ángeles luminosos: «Y en medio de los ángeles había un hombre muy agradable que me miraba. Luego se acercó, tomó mi mano y me dijo: “Talitha kumi” y con esta llamada suya me desperté.
¡Y me parece que este hombre es el mismo que vi en mi sueño en medio de tantos ángeles!... ¡Tiene que ser un hombre muy bueno y cariñoso!».

El padre, desde luego, comprendió muy bien la pregunta de su hija. Pero, por una señal que Yo le hice, sólo le dijo que había tenido un sueño verdadero y que dentro de poco se lo explicaría. Con esto la hija se conformó. Entonces le dije a Jairo que él, su mujer y su hija, saliéramos afuera para reprender por su falta de fe a quienes allí esperaban.

Cuando los incrédulos vieron a la hija que se acercó a ellos con buen aspecto para preguntarles por qué estaban todos tan perplejos y asustados, se sobresaltaron aún más y exclamaron: «¡Esto es un milagro!, ¡la niña estaba realmente muerta y ahora vive!». Y en seguida quisieron pregonarlo.

Pero Yo les amenacé y les di orden a todos que, por su propia salvación física y espiritual, debían guardar el asunto en secreto. Y se callaron y se fueron.

martes, 7 de noviembre de 2017

El sermón de la hiena

Hiena gigante extinta comparada con
hombre de 1.8 metros de altura.
En la historia de la antigüedad, cuando Lamec, hijo de Caín y hecho un tirano, comenzó a perseguir a sus semejantes hubieron muchos que huyeron. Entre ellos siete jóvenes con siete mujeres. El lugar estaba lleno de animales. En este extracto reproducimos las experiencias que tuvieron con una hiena...


30 Cuando los siete jóvenes con sus siete mujeres hubieron terminado su oración corta pero muy sincera, empezó a levantarse un aire muy ligero que soplaba desde las montañas. Y a la vez se acercó una enorme hiena en grandes saltos, poniendo una cara muy feroz, y se paró justamente delante del pequeño grupo, examinando a todos de arriba abajo y de izquierda a derecha, como para apreciar por dónde clavar el primer mordisco. Ante este peligro todos quisieron refugiarse en el agua, pero en voz muy alta el portavoz los armó de valor: «¡Oídme!, ¡quedémonos todos donde estamos, rodeados del Poder del Rey invencible, y creedme que aunque nos aniquilara, dentro de esta aniquilación aún nos mantendría de la mejor manera! De modo que no temáis a esta pequeña hiena ante el hecho de que hemos escapado sanos y salvos de las garras de una hiena mucho mayor... sobre todo aquí en estas llanuras donde ya no hay hiena que tenga el poder de atacar a hombre alguno.
Como el gran Rey de encima de las estrellas aquí en las montañas nos ha salvado de tantos miles de las bestias más voraces, teniendo en cuenta que fuimos en contra de Él, ¿cómo va a querer aniquilarnos ahora que estamos a favor de Él?
31 Creedme, ¡Él nos mantendrá sanos y salvos! Y ahora fijaos todos en mí, porque lleno de fe me acercaré a la hiena y meteré mi cabeza en sus fauces. Si ella me hace el menor daño, entonces huid al agua o adónde sea, pero en cuanto veáis que saco mi cabeza sana de sus fauces, ¡entonces echaos al suelo dando las gracias al gran Rey, porque debe de estar ya muy cerca de nosotros!».
32 Dicho y hecho... Lleno de confianza se dirigió a la hiena que estaba rabiando con sus fauces tan abiertas que la cabeza del joven tenia sitio más que suficiente en ella.
33 Pero igual de sana que la había metido, igual de sana volvió a sacarla de las fauces, sin la menor herida. A todo esto el grupo quedó sobremanera sorprendido, cayó al suelo y me lo agradeció de todo corazón, a pesar de que no me conocía.
34 Cuando todavía estaban dándome las gracias, de repente, para gran sorpresa de ellos, la hiena empezó a hablarles en palabras bien comprensibles:
35 «¡Oh, descendientes tardos de Caín y de Hanoc, ¡levantaos y miradme! - ¡Ved mi aspecto furioso! No soy más que un animal feroz, destinado para vigilar fielmente las montañas y los grandes hijos de Dios que viven en ellas, y al que vosotros en vuestra gran ceguera le llamáis de Rey... Decidme si yo, como animal, jamás he infringido la Voluntad de Dios... Mi vida es muy corta y no he de esperar nada. Lo que mi sed de sangre me aporta es todo lo que el Creador me consiente. Y aquel de vosotros que jamás me haya visto infringir los límites que me están impuestos, a no ser que hubiera sido la Voluntad de Dios, ¡que él tome una piedra y me mate!
36 Veo que vaciláis... ¡Pero no por no atreveros sino porque os admiráis de mi obediencia ante la Voluntad de Dios! ¡Y ahora ved, cómo a vosotros que sois seres humanos a los que espera una Vida eterna, por ser así la Voluntad de Dios, una fiera voraz tiene que enseñaros sobre vuestro olvido de Él y de vuestro destino!
No hay ni una bestia feroz que aun en la hambruna ataque a sus semejantes para despedazar y comérselos para calmar su hambre.
Vosotros, sin embargo, los que estáis predestinados para una Vida eterna, vosotros hacéis campañas de caza de vuestros semejantes, y eso no por causa de miseria alguna sino únicamente para matarlos y satisfacer vuestro despotismo infernal... sólo por eso mancháis la tierra con su sangre, enterrando su carne en ella.
37 Oh, ¡deberíais avergonzaros, vosotros que habéis sido predestinados para ser los señores del mundo!... ¿Dónde está vuestra magnificencia? Vosotros sois catorce y yo estoy sola, y aun así, al verme, habéis sufrido una angustia mortal... de un animal que conforme la Voluntad de Dios desde el origen fue destinado para serviros...
38 Entrad en los bosques y aseguraos vosotros mismos si hay animal alguno que esclavice al otro. Y si alguno se volviera pendenciero, pronto lo echarían de su comunidad, dado que no se comportaba conforme la Voluntad de Dios que reina en nuestro interior. Nunca veréis que un animal perezoso obligue a otro a ir a cazar para él y que le traiga la presa... Y la fiera tampoco va a despedazar la presa antes de que esta se haya enfriado, porque así lo enseña la Voluntad de Dios en nuestro interior... Y os aseguro que no hay animal que tan sólo levante la cabeza sin que así sea la Voluntad de Dios.
39 Entre nosotros no conocemos ni ponemos límites de propiedad, a no ser en lo que se refiere a nuestra naturaleza y nuestro cuerpo físico. Sin embargo vosotros, los seres humanos que os habéis olvidado del todo de Dios, vosotros dividís las tierras y un soberano os dice: “Esto te lo doy contra pago de un tributo, y aquello lo doy a un favorecido porque el trabajo de sus fuertes siervos me resulta muy útil. Del resto del pueblo podéis serviros como animales de carga, y no tendréis que darles más de lo que necesiten para ir tirando”.
Y en caso de que se opongan a hacer todo para que el soberano tenga una vida regalada, primero les tocarán malos tratos y segundo la muerte... Y si algún esclavo se imaginara ser hermano del rey y que por ello también tuviera derechos parecidos, ¿acaso no le asesinarían inmediatamente? Decidme, ¿dónde en toda la Tierra hay algo más cruel de lo que sois vosotros, los hombres? Una serpiente, yo, un león, un tigre, un lobo feroz o un oso furioso, ¿acaso no somos ángeles santos en comparación con vosotros, los seres humanos?
Oh si nos fuera dada la facultad de amar, ¡cómo amaríamos a Dios! Pero incluso faltos de amor ya le amamos por nuestra obediencia infinitamente más que vosotros que no sólo os olvidasteis de su Amor a base del cual os ha creado, sino que os olvidasteis incluso de Él mismo - El que os ha creado...
40 Preguntadles a las piedras, las hierbas, el aire y el agua... preguntad a todo lo que se os presente - ¡menos a un hombre!, y todo os dará testimonio del gran Dios y os demostrará los milagros infinitos de su gran Amor. Únicamente vosotros los hombres, predestinados para una Vida eternamente bienaventurada y absolutamente libre, podíais olvidaros de vuestro Creador y Bienhechor eterno...
No me extraña que aún no tengáis nombres. ¿Qué nombres se os podría dar? Los diablos conocen a Dios y le rehuyen; los satanás también conocen a Dios y le odian porque es el Dios y Señor de su existencia... ¿Pero quienes sois vosotros que desde el origen sois diablos y satanás, a los que el infinito Amor de Dios volvió en hombres totalmente libres, y que como tales se olvidaron totalmente de Él?... Y dentro de vuestra debilidad de mosquito vosotros mismos os tomáis por dioses, sólo porque os entendéis dándoos mútuamente con palos y construyendo con montones de piedras huecos que llamáis “ciudades”...
Ved, tal como sois, no sois nada; porque una brizna de hierba es más que vosotros. Y una garra de hiena es más sagrada que una ralea de hombres que como vosotros salieron de Hanoc y de los cuales hasta ahora formasteis parte.
41 He aquí la Voluntad de Dios: Antes de que os sea asignado otro destino, vais a pasar durante setenta días por la escuela de las hienas, para que antes de todo aprendáis humanidad y amor al prójimo, y para que luego también lleguéis a conocer a Dios. Y una vez que de nosotros, las bestias voraces, hayáis reconocido vuestra igualdad, y mediante nuestra obediencia ciega y muda ante Dios también le hayáis reconocido a Él, sólo entonces el Señor de todas las criaturas hará que os indiquemos un nuevo destino pacífico.
42 Ahora seguidme conforme a la Voluntad de Dios, sin tener miedo - a no ser el temor justo de Dios. Al obediente nada le pasará. Pero tampoco el desobediente merece el mordisco de la hiena, sino que tendrá que esperar aquí hasta que le toque la misma suerte de Lamek, el rey de los satanás».
43 De modo que todos ellos, los catorce, siguieron a la hiena feroz para entrar con ella en una gruta oscura, donde por mi indulgencia aprendieron de la naturaleza de las bestias... pues, aprendieron del derecho de igualdad entre los hombres, del amor al prójimo y de la obediencia... y en este plan también me reconocieron a Mí y empezaron a tener fe en Mí. De esta manera a todos les quedaba clara la gran diferencia entre la verdadera humanidad y los animales; pero al mismo tiempo les quedó claro lo terriblemente que antes se habían encontrado debajo del nivel de los animales... Y todo esto por mi Gracia que hizo que ellos pudieran ver y experimentar mi Voluntad en los animales salvajes, en toda su Plenitud.
44 (Nota bene del Señor: Más que entonces, hoy en día os haría falta una enseñanza como esta. Porque si en aquellos tiempos los hombres fueron malvados, era por las tinieblas en las que vivían; pero ahora son malvados aun estando en la Luz... De modo que incluso el rey de las tinieblas tiene que reconocer que se ha quedado como un poco chapucero ante la maldad y astucia de los hijos del mundo de hoy día - pues, le está pasando lo mismo que a muchos padres débiles cuyos hijos ya los superan en astucias de toda clase).

Fuente: “El Gobierno de Dios”, tomo 1, cap. 33, ver. 30-44
recibido por Jakob Lorber
gob1.033.30-44