Ayúdate que Dios te ayudará

Dice Juan el evangelista:

«Me parece, pues, que el Señor quiere que cada hombre tuviera primero que encontrarse a sí mismo por completo antes de que Él ponga finalmente sobre él Su mano, que completa toda vida, y se instale con Su luz en el corazón humano».

    Gran Evangelio de Juan, tomo 2, capítulo 188, vers. 15.

«Cierto que Alá no cambia lo que una gente tiene hasta que ellos no han cambiado lo que hay en sí mismos».

    Corán (13:11).

«Dios ayuda a aquellos que se ayudan a sí mismos».

    Bhagavad-gītā, capítulo 18-47.

«Ayúdate que Yo te ayudaré».

    Proverbio popular.

«Pon tus manos en las ruedas y espolea a tu yunta con el látigo, pero no ores a los dioses hasta que hayas hecho algo por ti mismo; de lo contrario, los invocarás en vano».

    Esopo (600 a.C.), "El conductor de bueyes y Hércules"

A ver si hemos entendido bien...

Si tú mismo no empiezas a ayudarte, el Señor no te va a ayudar sin tu deseo.

Si tú mismo no empiezas a edificar tu vida, el Señor no meterá Su Mano en tu edificación.

Si tú mismo no sientes el deseo y te esfuerzas por ser mejor, el Señor no te ayudará en esto.


«Porque la Voluntad del Padre está sumisa a la voluntad de Sus Hijos».

    Gobierno de Dios, tomo 1, capítulo 3, vers. 5.

Si el hijo quiere ser mejor y toma la iniciativa y empieza a andar los primeros pasos en este camino, entonces recién el Padre empezará a ayudarlo, siempre y cuando el hijo clame por ayuda.

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