martes, 21 de marzo de 2017

La Semilla en el Campo

La Semilla en el Campo
(Resumen)

Si no hay amor al Padre y al prójimo no conviene leer las sagradas escrituras, porque cualquier Palabra leída (semilla puesta en el campo) no germinará como debe ser. En este extracto del mensaje del Señor se explica cómo abonar el campo del corazón para que la Palabra produzca fruto verdadero y abundante.

En el capitulo 1 de la obra “Schrifttexterklärungen” (Aclaraciones de las Escrituras) encontramos una imagen:

»Un hombre acumula todo el material de construcción en el mismo lugar donde va a construir, pero el constructor le pide que retire primero todo ese material, porque así no puede construir nada.«

El mensaje de esta imagen es: Mejor es tomar poco material y construir una pequeña choza para que de allí se pueda construir una casa más grande. En otras palabras: Es mejor leer poco y practicar lo poco leído.

En el capítulo 2 se presenta una objeción al consejo anterior dada por algún crítico que afirma: Si leemos sólo un poco y después practicamos ese poco, para así volver a leer otro poco, entonces así nunca terminaríamos puesto que en la Biblia hay demasiada lectura como para practicarlo todo en la vida.

Pero el Señor responde a esta objeción con otra imagen:

»Un campesino siembra 100 unidades en la cosecha, él consume 10%. El otro 50% lo reparte entre los pobres. El 40% lo vende y con eso fortalece su vivienda. Es decir hay que sembrar más de lo que se puede consumir.«

¿Pero, qué quiere decirnos el Señor con esto? Primero veamos los elementos en esta imagen:

- El campo bien preparado.
- Las semillas buenas.

¿Qué significan éstas?

Primero hay que preparar el campo antes de leer la Biblia.

El campo es el corazón. Las herramientas son los dos nuevos mandamientos de Jesús. Amar a Dios y al prójimo como a sí mismo.
Estos mandamientos representan lo poco que hay que ponerlo en práctica en el comienzo.

Y cuando el campo esté ya preparado entonces recién se podrá sembrar con generosidad y ningún grano quedará sin brotar o dar fruto. Es decir: un corazón con mucho amor.

Ejemplo: Alguien echa la semilla sobre un campo no preparado, sin abonar o sin labrar. Vendrán los pájaros del cielo y se comerán las semillas. Las semillas que cayeron en las hierbas malas ahogarán al trigo cuando comiencen a crecer.

Esto simboliza a aquellos que leen la Biblia y no reciben frutos en su vida y se vuelven ateos y creen que la Biblia es puro cuento chino. (Origen del ateísmo)

Actuar correctamente significa:

  1. Liberar a nuestro propio espíritu:
    A través de un amor verdadero al Padre y a través del amor al prójimo. En otras palabras: Hacer vivo al Espíritu del Padre o (Espíritu Santo) dentro de nosotros.
Este acto es el que corresponde a abonar y labrar bien la tierra para prepararla para la semilla.
  1. Leer la palabra de Dios:
    Ya no con el fin de preparar la tierra sino con el de mirar cada vez más el semblante de Dios Padre y así incrementar el Amor hacia Él y por consiguiente el amor al prójimo. Este anhelo resulta de reconocer que fue el Padre quién despertó el Espíritu dentro de nosotros a través del Amor al Padre.

Este camino, asegurará naturalmente que cada palabra del Padre sea llena de vida para el lector. El lector que despertó el Amor del Padre dentro de sí encontrará cada palabra de Dios lleno de vida y verdadero por la eternidad, por que él mismo (el lector) está vivo y si no lo estuviera, ¿acaso no moriría hasta la Palabra más viva de Dios dentro de él?

Se dijo: “El que tiene se le dará, el que no tiene se le quitará hasta lo que tiene”

Significa que el que tiene su campo bien preparado, es decir un corazón que ama a Dios, recibirá muchas semillas (muchas Palabras de Dios) y su cosecha será grande.

El que no tiene su campo bien preparado (no hay amor en su corazón) perderá toda semilla que siembre, dicho más claramente: Ninguna palabra de Dios dará fruto en su vida.

Para ser más exactos traduciremos lo que dice el Maestro mismo:

¡Quién tenga1 algo se le dará aquello para que tenga en abundancia, pero quién no tenga2 aquél perderá también incluso aquello que tiene!
Mateo 13.12

1 Se refiere a tener el campo bien abonado y labrado. Es decir tener un espíritu libre y vivo en el amor.
2 Se refiere a quien siembra sobre un campo sin preparar. Es obvio que aquel perderá también toda semilla, a parte de que su campo no tendrá cosecha.

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